viernes, 3 de julio de 2026

Herencia Ancestral (1/2)

Seguimos y hoy vengo con una historia original. Realice una pequeña investigación (mas que nada usando la IA) para que fuera más precisa históricamente. En algunas partes se siente más como una lección que como algo propio. Las letras en cursiva significan que están hablando en otro idioma solo para diferenciar. Aun así espero que no les moleste, sin más palabras me callo y los dejo disfrutar.


Parte I

John Miller es un hombre caucásico conservador promedio.

Durante sus 37 años de vida ha vivido bajo los valores tradicionales americanos, para él las personas blancas son muy superiores a las demás y está fuertemente en contra de los inmigrantes.

Es miembro de la Asociación Americana de Kansas en donde lucha por el resurgir de las antiguas tradiciones del país. Siente que su patria ha perdido el camino desde hace años debido a la cultura "woke" que invade el entretenimiento actual.

Añora los años dorados del estado en donde America era para los americanos y si trabajaba duro todos los días podía construir un imperio desde cero.

Vivía felizmente con su esposa y sus 4 hijos. Era un hombre tallado a la antigua, tenía dos trabajos para mantener a su familia y le prohibió a su esposa buscar un trabajo. Para él la mujer debía ser ama de casa a tiempo completo.

Sus 3 hijos seguían sus mismos valores, si alguno de ellos tenía interés por una actividad no "masculina" les daba una paliza para que les quedará claro, tenían prohibido mostrar emociones frente a él y los obligaba a practicar deportes de contacto.

Su única hija era su princesa, pero tenía las mismas normas que sus hermanos, pero, al contrario. Ella no podía mostrar un ápice de masculinidad porque su padre la castigaba, las labores de la casa recaían sobre ella y su madre y tenía prohibido usar pantalones en la casa.

Después de lo anterior creo que nos queda claro que una de sus principales características era que era un racista. Cada que veía a alguien latino o que tuviera el tono de piel más oscuro del "normal" les gritaba que se regresarán a su país. Se peleaba a cada rato con cualquier hombre, mujer, niño o niña que encontrará, ninguno se salvaba de su ira.

Soy un orgulloso hombre 100% americano le decía a todo el mundo.

Sus amigos que profesaban sus mismas creencias estaban de acuerdo con él, era el hombre americano modelo.

Un día por correo le llegó una carta de DNA Technology.

"Querido John Miller. Muchos de sus allegados nos han hecho saber sobre lo orgullosamente americano que es. A nuestra empresa 100% americana nos gustaría contar con usted para promocionar nuestra marca.

Queremos que usted sea uno de los primeros hombres en probar nuestra nueva tecnología.

Herencia Ancestral es nuestro programa piloto más avanzado, nos permite rastrear su herencia genética y enviarlo a pasado para vivir como uno de sus antepasados. Sabemos que es un hombre recto y es por eso que le ofrecemos la prueba totalmente gratis.

Si acepta las instrucciones se encuentran en la hoja siguiente."

Ja. Les dije que algún día me reconocerían mi labor por este país. Los americanos ayudan a los americanos, es gracias a eso que somos el mejor país del mundo, no gracias a los inmigrantes les decía a sus conocidos en una parrillada.

Todos estuvieron de acuerdo con él. Ese día en la noche lleno el formulario y tomo sus muestras de ADN y las envió de vuelta a la empresa.

Pasaron varias semanas antes de obtener los resultados, cuando llegaron estaba muy emocionado. Quedaría demostrado su herencia aria.

Al abrir el paquete había una diadema con instrucciones muy claras.

"Este dispositivo es el que nos permitirá mandar su mente a uno de sus ancestros. ¿Cuál de ellos será? Se elige aleatoriamente. Por favor póngase cómodo y póngase la diadema para disfrutar de la experiencia."

El hombre emocionado fue a su sofá favorito y se probó la diadema. Presiono el botón de encendido y espero la cuenta regresiva.

10, 9, 8, 7, 6, 5…

Emocionado leyó el reverso de la hoja que venía en el paquete.

“Le informamos que de acuerdo a nuestros análisis se demostró que es 87% blanco, pero tiene un 13%...”.

Sintió una descarga y cuando él despertó se dio cuenta que estaba en un lugar desértico como era Texas hace tantos años. Se sentía mareado y no podía coordinar sus movimientos por la nueva gravedad de su cuerpo. Miro sus manos y dio un grito.

Aaaaaaaaaaaa

Eran manos negras. No solo eso, tenía pechos y estaba medio desnudo. Busco un espejo, pero no encontró nada así que fue a un charco de agua solo para darse cuenta que se había cambiado con una chica negra de alguna tribu africana.

Ese 13%. Se dio cuenta que en su sangre corría sangre negra. Sus ancestros, de alguna manera algunos de ellos eran de Africa.

Usaba una falda que parecía más un taparrabos que no cubría casi nada, su cabello con rastras, su piel y cabello estaban llenos de una sustancia rojiza aromática, no usaba nada para cubrir su pecho solo joyas que adornaban su atuendo.

Parecía no tener más de 15 años, estaba perdido y no sabía que hacer a continuación.

¡Uahenisa! grito a los lejos una mujer negra usando una vestimenta parecida a la del hombre.

“Creo que me habla a mí” pensó John.

Tjiwone era una de las mujeres que se encargaba de cuidar a los menores en la aldea, estaba preocupada porque Uahenisa había desaparecido sin decir nada, ella se alivió al encontrarla deambulando no muy lejos de los territorios de la tribu.

Tenemos que hablar muy seriamente joven niña la regañaba la mujer mayor no puedes salir sin protección, hay reglas y tradiciones y aunque no te gusten tenemos que seguirla por el favor de Mukuru.

John estaba impactado, sabía que la mujer no hablaba inglés, pero la entendía perfectamente. Intento hablar solo para comprobar algo.

Perdón… tú. Solo estaba…

Háblame por mi nombre te lo he dicho. Soy Tjiwone. Parece que te golpeaste la cabeza y no recuerdas nada.

John se tapó la boca. Pensó en hablar en inglés, pero lo que salió de su boca no era nada parecido a ese idioma. Había perdido su idioma nativo. Ahora era una niña conocida como Uahenisa atrapada en medio de Africa. Decidió seguirle la corriente a la mujer en lo que pensaba algo.

Perdón Tjiwone, no sé qué paso, pero no recuerdo nada. No se quién soy o donde me encuentro.

“La vieja táctica de la amnesia, siempre funciona” pensó John.

Tjiwone dudó, pero decidió seguirle el juego a la niña. Le explico que su nombre era Uahenisa y que eran parte de la Tribu OvaHimba. Ella era la encargada de ella y otros niños. En realidad, muchas de las mujeres de la aldea se encargaban de la educación de todos los niños. Hablo sobre su dios Mukuru, sobre la jerarquía social por medio de las joyas que usaban y sobre la vida en la aldea en general.

La chica no se ha distraído ni una sola vez. Puede que si este diciendo la verdad” pensaba Tjiwone.

La mujer le creía porque la razón por la que Uahenisa escapo era porque habían concertado su matrimonio con uno de los hombres de la aldea vecina. Era un hombre de 37 años de alta jerarquía. Ella al enterarse corrió muy lejos gritando que era injusto. Tjiwone estaba triste, pero sabía que era una tradición entre las mujeres entre 10 y 14 años. Ella ahora tenía 14 años, debía de estar agradecida por ser escogida al último, no todas tenían esa suerte.

Bien, llegamos. Es hora de tomar un baño.

John estaba exhausto por la caminata descalzo, esperaba poder relajarse en agua caliente, pero se llevó una sorpresa al ver como en lugar de usar agua usaban humo para limpiar los malos olores del cuerpo.

Después de eso, Tjiwone la llevo a una choza para poder peinarla.

¿Qué es esto? grito.

Es otjize, necesitas usarlo en tu piel y cabello. Ayuda para evitar el calor del sol y repele los insectos, además que de que le da un aroma bonito a tu piel. Igualmente, a tu nuevo marido le gusta el tono rojizo del otjize en tu piel.

John entro en pánico.

“¿Me voy a casa? Esto va de mal a peor. No aguanto estar aquí ni un minuto más con gente que no debería de clasificarse como humanos.” Pensaba.

Quiso escapar, pero en la entrada de la choza estaban dos mujeres cuidando la salida. Después de su antigua escapada era obvio que tomarían medidas preventivas.

Muy a la fuerza la vistieron con los atuendos ceremoniales, Tjiwone se encargó de llevarla al altar. 

Se realizo el pago de ganado de parte del novio a los padres y a los ancianos y se la llevaron a su nuevo hogar.

Fue llevada a su nueva casa y paso ahí el resto del día en medio de celebraciones por la unión y fortaleza entre todos los clanes de la tribu. John solo contaba los minutos para terminar el sufrimiento.

Solo falta poco, en cuanto regrese a mi cuerpo demandaré a esa empresa. Imagina hacerle eso a un hombre modelo americano como yo. Mandarlo a vivir en medio de salvajes.

Pero en cuanto el plazo se cumplió algo extraño paso, el hombre no regreso a su cuerpo ni a su tiempo. No sabía ni qué año era, la empresa que creo esos dispositivos no existía y se encontraba varado en un país desconocido.

Estoy atrapado como Uahenisa, tal vez para siempre…

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