sábado, 27 de junio de 2026

Llevas mis shorts cortos Papi

Es día de traducción y toca una de uno de mis blogs favoritos. Algo que tiene ese blog es que logra condensar una historia en pocas palabras, ojala tener ese don. Intente mantener el mismo color pero el tipo de letra es diferente. El link a la publicación original se los dejo aquí mismo y sin más, disfruten la ultima traducción el mes.

Are you wearing my short shorts, daddy?

martes, 23 de junio de 2026

I hate my sister

Hoy les traigo la traducción de una historia que me gusta mucho, es pequeña y sencilla. Para "todas la edades" pero con un toque de maldad. Es antigua (del 2009) y se nota por el estilo de escritura (me recuerda un poco a wattpad). Espero que la disfruten.

I hate my sister

I hate my sister (Odio a mi hermana) por shinmegamitenseiharuhi

1 - Parte 1 - The swap/El Cambio  

Resumen: Mark intercambia cuerpo con su hermana pequeña el día de su cita especial

Hola, soy Mark y tengo una hermana pequeña llamada Ashley... la odio.

Un día, invité a mi novia a quedarse a dormir y ver una película de terror juntos, pero esa noche tuve que cuidar de mi hermana, ¡y lloró mucho, así que no pude ver la película!

Otro día, estaba con mi novia en casa y ella tenía miedo del "monstruo del armario"... ¡Tuve que revisar su habitación y no encontré nada! ¡Interrumpió mi cita!

Cada noche se hace pis en la cama, así que al día siguiente me río de ella, ¡es como un bebé que necesita pañales!

¡Cada vez que hago algo malo, le echo la culpa a ella! ¡Es muy gracioso porque no sabe defenderse! ¡jaja!

¡Bueno, hoy es el día en que voy a invitar a mi novia a una cita romántica en un restaurante de lujo y después de eso... ella estuvo de acuerdo en que vamos a tener relaciones sexuales en su casa! ¡Será mi primera vez y por supuesto que estoy emocionado por eso!

Yo: ¡jajaja! ¡Voy a tener una cita romántica con mi novia esta noche!

Ashley: mamá, ¡mi hermano mayor está pensando en algo erótico otra vez!

Mamá: ¡vamos Mark, estás hablando con tu hermana pequeña!

Yo: ¡Te odio hermanita! ¿Y por qué estoy hablando contigo? Ni siquiera sabes lo que significa "sexo" o "erótico"... ¡sólo eres una niña de 5 años!

Ashley: saca la lengua* ¡Yo sé muchas cosas! Sé cosas como "el poder de un deseo". Algún día se te concederá tu deseo si eres una buena niña.

Yo: Vamos, Ashley. Eso es sólo algo que te dijo mamá. No es verdad.

Ashley: ¡sí que lo es! Y algún día desearé ser mayor y que tú seas... ¡una niña! ¡Igual que yo! Así que te quitaré a tu novia y tendré este "Sexo" con ella... y tú serás sólo una niña pequeña llevando panties de niña pequeña

Yo: ¿Igual que las tuyas? Déjame ver...

La levante y vi debajo de su vestido, llevaba unas pantis de "Cenicienta, la princesa Disney"

Yo: justo lo que pensaba, llevas panties de niña. Eres muy inmadura, jeje.

Ashley: ¡déjame bajar! ¡Déjame bajar!

Después de toda la mañana de ir al colegio y comer y ese tipo de cosas, era "la hora de la siesta de mi hermana" así que se fue a dormir. De alguna manera, yo también tenía sueño, así que dormí en mi habitación de chico mayor.

Después de la siesta, abrí los ojos y de alguna manera mi habitación era un poco diferente: la habitación era toda rosa y olía a rosas. Había un póster gigante de "Tres espías sin límite” en la pared, y peluches de osos, conejos y ponis por todas partes. Había una alfombra gigante con forma de corazón en el suelo y yo estaba en una cama gigante de "princesa Disney".

Yo: ¿qué está pasando aquí? Esta no es mi habitación. Esta es la habitación de mi hermana y... 

Me miré las manos y eran un poco suaves y pequeñas. Sentí mi pelo un poco más largo, me tocaba el cuello por detrás. Mi voz parecía un poco de niña. Sentía un poco de brisa ahí abajo así que toqué "muy abajo" para descubrir...

Yo: ¿¡mi pene se ha ido!? ¡Oh Dios mío! ¡Soy una niña pequeña!

Me miré en un espejo y allí estaba

Yo: No soy una chica cualquiera, ¡soy mi hermana pequeña Ashley!

Ashley: así es, hermano mayor... ¿o debería decir hermanita?

Ashley apareció en la habitación: ¡estaba en mi cuerpo!

Yo: ¿tú eres yo? ¿hemos cambiado de cuerpo? Pero, ¿por qué?

Ashley: ¡Ya te lo he dicho! Es el "poder de un deseo".

Yo: ¡No podemos cambiar de cuerpo! ¡Hoy no! ¡Iba a tener una cita romántica con mi novia!

Ashley: awwww, eso es terrible, hermanita. Pero no te preocupes, ¡tendré esta "cita" y el sexo también con tu novia!

Papá: oh no, no lo harás, hijo mío.

Papá apareció en la habitación, pensaba que mi hermana era yo y yo era ella.

Papá: Mark, tendrás que cuidar de tu hermanita esta noche porque tu madre y yo vamos a tener una cita romántica en la ciudad.

Yo: ¡Sí! ¡Así que supongo que no tendrás la cita esta noche!

Ashley: eso es lo que piensas, hermanita. Invitaré a "mi" nueva novia a mi casa y ¡tendremos la cita aquí! ¿No es bueno? Así verás toda "nuestra" relación juntos... pero no podrás ver la escena de sexo porque todavía eres una niñita de 5 años, ¿verdad?

Yo: grrrr, ¡te voy a atrapar!

Ashley: mira que tenemos aquí....

Mi hermana (en mi cuerpo) me levantó y vio mis panties de niña "princesa Disney cenicienta

Ashley: justo lo que pensaba: llevas panties de niña. Eres tan inmadura, jeje.

Yo: ¡bájame! ¡bájame!

 

2 - Parte 2 - Niña pequeña  

Resumen: Mark sigue atrapado en el cuerpo de Ashley y es hora de la cita romántica de "Mark" *Fin de la historia*

Esa noche, "mi" novia vino a su cita romántica con mi hermana...

Novia: ¡hola, cariño! ¡Estoy preparada para hoy! ¡Incluso he decidido ponerme lencería sexy! Mira...

Ashley: ¡qué sexy! Oh, ¡empecemos la noche viendo películas de terror juntos!

Yo: ¡yo también las veré!

Novia: ¡oh, hola pequeña! ¿Tú también vas a ver? Está bien, pero por favor no llores con las escenas de terror... a las niñas pequeñas siempre les asusta la violencia.

Yo: ¡no pasa nada porque no soy una niña!

Novia: tehee, eres tan mona. Claro, ¡vamos a ver la película!

Empezó la película de terror y entonces, ¡sentí unas ganas enormes de llorar! No sé por qué lo hice, pero lloré mucho. Las lágrimas caían de mis ojos y mi llanto no era diferente al de mi hermana cuando era pequeña. ¡Incluso creo que lloré más que ella!

Novia: owwwwww. Toma, toma. No te preocupes, pequeña, ahora está todo mejor. La estúpida película te asustó, ¿verdad?

Ashley: ¡claro que te asustó! Porque no eres más que una niña frágil. No eres lo bastante "adulta" para ver la película. Pero no te preocupes, ¡la próxima vez elegiré "mi pequeño pony" para que la veas!

Me sentí muy avergonzada por la situación. Entonces, Ashley dijo que era "la hora de dormir de los niños" y me puso a dormir. Incluso me dio un beso en la frente.

Ashley: ¡que tengas un buen sueño, mi dulce princesita!

Intenté dormir en mi nueva habitación de niña, ¡pero no pude! Oía algo dentro del armario y mi mente de niña volvió a asustarme.

Me acerqué a Ashley y a mi novia. Se estaban besando y las interrumpí.

Ashley: ahora, ¿Qué pasa?

Yo: es...es...¡el monstruo del armario!

Ashley: ¡vamos! ¡Eso ni siquiera existe!

Yo: ¡Pero es real! Lo he visto (¿en qué estoy pensando?)

Ashley: vale. Voy a ver si estás mintiendo o no. ¡Si no encuentro ningún monstruo te daré unas nalgadas!

Ashley fue a mi habitación y no encontró al monstruo del armario.

Ashley: ¿ves? ¡No hay monstruo!

Yo: ¡pero si lo he visto!

Novia: ¡es sólo la puerta! ¡Parece que hay que castigar a alguien!

¡Ashley y mi novia me sentaron de rodillas, me bajaron las bragas y empezaron a azotarme! A mi niña le dolía el culo.

Yo: ¡ay! Parad, por favor. ¡No soy una niña pequeña! ¡Soy un niño grande! ¡Ay! ¡Me duele!

Después de las nalgadas, me entró sueño debido al metabolismo de mi niña así que empecé a dormir.

A la mañana siguiente, me desperté y vi que seguía en la habitación de mi hermana y en el cuerpo de mi hermana. Pero algo se sentía diferente... ¡estaba sintiendo mi cama un poco mojada!

Yo: ¡oh no! ¡Me he meado en mi cama!

Ashley vino en ese momento y se río de mí. Entonces, vino mi madre y me cambió el pañal

Mamá: querida Ashley, si vuelves a hacer cosas así tendrás que llevar pañales para siempre

Ashley: awwww, eso estaría bien, ¿verdad, hermanita mía?

Me dio mucha vergüenza, pero después del cambio, recordé lo que me hizo cambiar de cuerpo con mi hermana: "el poder de un deseo"

Yo: ¡eso es! ¡El poder de un deseo! Ahora soy una niña pequeña, así que puedo pedir cualquier cosa y se hará realidad.

Ashley: ¿En serio? ¡Pues inténtalo!

Yo: Deseo volver a tener mi cuerpo..............................................................¿Por qué no funcionó?

Ashley: jeje, no lo sé. A lo mejor es porque no eres una niña "Buena". Supongo que te quedarás en este cuerpo de niña ¡PARA SIEMPRE!

Yo: ¿qué? ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Ese día lloré mucho pero no podía hacer nada.

Así pasaron los días y no pude volver a mi cuerpo normal. Ashley (en mi cuerpo) tiene sexo todas las noches con mi novia, tengo que aprender a bailar ballet como una niña normal y todos los días trato de usar calzoncillos de niño, pero son demasiado grandes para una niña como yo (mi hermana dijo que era gracioso verme tratando de usar calzoncillos).

Eso es todo, ahora soy Ashley y Ashley ahora soy yo, tal como ella deseaba... sólo soy una niña pequeña que lleva bragas de niña pequeña.


domingo, 21 de junio de 2026

24 horas de Celebración

Como les prometí les traigo una entrada para celebrar el día del padre. si hay alguno aquí felicidades, al hacer esto me di que no hay un día fijo sino que es cada tercer domingo de Junio (y en algunos países varía), cada día se aprende algo nuevo. Aún quedan dos historias del Especial del orgullo y dos traducciones para este mes, sin más disfruten la historia.


24 horas de Celebración

Joaquín estaba cansado, llego a su casa del trabajo y solo quería cenar, bañarse y relajarse viendo su serie favorita. Pero por desgracia no todo puede ser bueno.

En cuando se bajo del auto y se acerco a la puerta pudo escuchar los gritos de toda su familia, no quiso abrir la puerta. Una parte dentro de él quería darse la vuelta y salir de ahí sin mirar atrás, pero por desgracia su gran sentido de responsabilidad le impidió hacer tal acto de desaparecer para siempre.

Todos los días era lo mismo una y otra vez. Llegaba a la casa y había gritos por todas partes. Si no era su esposa Consuelo con su hija Rebecca era su esposa con su hijo Javier o una pelea entre ambos hijos por cosas insignificantes.

El hombre de 53 años abrió la puerta solo para encontrarse a su esposa gritándole a su hijo sobre hacer los deberes del hogar.

—Cuando yo tenía 16 igual que tú —gritaba Consuelo a su hija— mi madre me ponía a lavar la ropa y a servir la comida a mis 6 hermanos.

—Y ahora tienes 46. No tengo la culpa que pienses que eso. Javier también lo puede hacer, míralo ahí sentado jugando con sus jueguitos.

Javier estaba con su consola y sus audífonos puestos ignorando los gritos de las mujeres de la casa. El chico de 20 años odiaba estar en casa, amaba su vida universitaria en el campus. En la mañana ir al gym, después ir a clases y al final salir con sus amigos al bar más cercano a conquistar chicas. Lastima que había paro así que tenía que estar en su casa encerrado con sus personas menos favoritas.

—Amor, cálmate por favor —intento mediar Joaquín— yo hoy lavaré los platos. ¡Javier! Ayúdale a tu madre a limpiar la mesa y tu pequeña ayuda a tu madre con la comida.

De alguna manera logro calmar las aguas. La cena fue tranquila comparado con lo de antes, el hombre pudo disfrutar la cena sin muchos contratiempos. Mañana era sábado e iba a descansar. No tenía nada planeado y dudaba que su familia planeara algo así que pensó que pasaría todo el día descansando, eso sí, si su familia no empezaba otra pelea de la nada.

Después de lavar los platos se fue directo a la cama, estaba agotado como para bañarse o ver la televisión.

Su familia se quedo en la sala principal apenados de ver al hombre de la casa tan deprimido.

—No podemos tratar así a su padre. Él sale a trabajar todos los días para traer a la casa algo de comer y ustedes me hacen regañarlos —decía Consuelo.

—Mañana es el día del Padre, deberíamos hacer algo por él, es lo menos que podemos hacer por él. Eso y no pelear por lo menos un día —sugirió Javier.

—Tengo una idea. Se que sonará loco pero mi amiga es una bruja. Ella me debe un favor. Podríamos hacer que su día fuera más placentero. Pero tienen que confiar en mi y estar de acuerdo para que funcione.

Juntos idearon el plan para que su padre pase el mejor día de todos. El hechizo requería que todos estuvieran de acuerdo y había unas pequeñas clausulas que debían evitar. En cuando estuvieron listos bajo la luz de las velas a las 3 de la mañana recitaron los canticos arcanos y fueron a dormir confiando en las palabras de Rebecca.

Joaquín despertó como todos los días solo que extrañamente esta vez no estaba cansado, miro la hora del reloj que había en la recamara y eran las 8 de la mañana. Se sorprendió pues su cuerpo estaba acostumbrado a despertarse más temprano. Se levanto rápido y hasta ese momento se dio cuenta que no estaba en su habitación, se sorprendió viendo que estaba en el cuarto de su hijo.

Bajo la vista solo para notar la falta de su panza cervecera en cambio veía sus músculos tonificados.

—¿Eh? —se tapó la boca.

Esa no era su voz. Tardo en comprender, pero cuando lo hizo por fin entendió que estaba en el cuerpo de su hijo.

—¡Consuelo! ¡Javier! ¡Rebecca! —grito el padre a todo pulmón.

Bajo del segundo piso a la sala de estar solo para encontrarse a su esposa e hija ya despiertas junto a su cuerpo que supuso que estaba habitado por Javier.

—¡Papá cálmate! —dijo Javier en el cuerpo de su padre.

—Podemos explicar todo. Solo no entres en pánico —continuo su hija.

Y así fue como explicaron todo. El hechizo era un pequeño conjuro de cambio de cuerpo. Cada uno le prestarían a Joaquín su cuerpo por 8 horas. 8 horas como Javier, 8 horas como Rebecca y finalmente 8 horas como Consuelo.

—Pero… ¿por qué? —fue todo lo que pudo declarar.

—Por todo lo que haces por nosotros. Tu eres el sostén de la familia, era necesario que descanses. Desde que te conocí hace 25 años no has dejado de trabajar ni un solo día. Te lo mereces más que nadie —dijo su amada esposa.

—Ya llevas en mi cuerpo 5 horas —comento Javier— ¿Por qué no vas al gym para distraerte? Eso siempre despeja mi mente. Rebecca y mi mamá ya hicieron planes para ti en sus cuerpos. Conmigo solo disfruta mi fuerza y mi juventud.

Con un poco de ayuda de su hijo, Joaquín fue al gimnasio por primera vez en su vida. Javier le dijo que le pidiera ayuda al instructor para las rutinas. El señor en cambio se quedo admirando su cuerpo juvenil, hacía años que no tenía un cuerpo en forma.

Hizo las rutinas básicas, pero en medio de su programa su vista lo hacía voltear hacia las chicas en las otras maquinas. Estaban en forma y eran muy hermosas. Cuando una de ellas lo atrapo viéndola pensó que llamaría a seguridad para reportarlo como un pervertido, pero en cambio le sonrió y le dio una mirada de cómplices.

Ella se acerco y empezaron a charlar, el señor ya mayor sin saber mucho de los temas de ahora intento seguir la conversación sin hablar demasiado, solo necesario. Haciendo uno que otro comentario en referencia al físico de la chica.

—Eres muy atento y sabes escuchar. ¿No te gustaría ir a tomar un café después de esto? —le dijo la chica.

—Sería un placer pasar el rato con una mujer tan hermosa como tú.

Fue al vestidor corriendo para poder ir con la chica, se tomó una ducha rápida y salió volando solo que en cuanto volvió con ella sintió como su cabeza giraba y de repente estaba en otro lado. Se dio cuenta que su tiempo como su hijo había acabado.

Estaba en un lugar en el centro de la ciudad, afuera de la plaza comercial favorita de sus hijos. No tuvo que buscar un espejo para saber con quién había cambiado solo tuvo que mirar hacia abajo para ver los pechos firmes que tenía.

Era su hija Rebecca.

Si el cuerpo joven de su hijo se sintió fuerte y lleno de energía en el cuerpo joven de su hija se sentía pequeña y sexy. Era moralmente incorrecto decirlo por ser su padre, pero el cuerpo de Rebecca era sexy, no era una modelo ni nada de eso, pero tenía una buena figura, unos pechos bien vistos y un trasero firme y grande.

El aire entro por sus piernas, estaba usando una falda muy corta que si hubiera sabido lo pequeña que se veía hubiera impedido a su hija no solo usarla sino comprarla en primer lugar. Sus zapatos de tacón (no muy alto) hacían difícil el caminar y su cabello le estorbaba por el aire que hacía.

Estaba en la entrada del centro comercial perdido sin saber que hacer hasta que se dio cuenta de la bolsa rosa que llevaba en el hombro. Ahí ella guardaba su celular, maquillaje, condones y una nota dirigida a él.

“Papá si lees esto es porque ha llegado la hora en la que estas en mi cuerpo. Estoy muy emocionada que hice muchos planes para que disfrutes la estancia en mi cuerpo primero necesito que…”

Joaquín decidió dejarse llevar por los deseos de su familia y siguió el plan de su hija a pesar que no le gustaba en nada.

El primer paso era ir a la Boutique Fomoria. Era una tienda algo cara pero que había ofertas de verano y rebajas por liquidación en esas fechas.

—Aprovecho que voy a estar en su cuerpo para comprarle ropa —murmuro la niña temporal.

Estaba lleno por las ofertas y tuvo que luchar por entrar con otras chicas. Buscar ropa de la talla de su hija era una batalla campal, le arranco una blusa de las manos a otra niña y araño el cabello de otra chica solo para conseguir unos jeans que se veían bonitos.

Cuando consiguió suficiente ropa siguió la parte más difícil de todas. Entrar al probador a probarse la ropa.

Era un lugar prohibido para los hombres y ahora el padre de familia tenía que cambiarse en frente de mujeres que tenían desde los 15 años hasta los 60.

Era un hombre de valores y respetuoso, pero eso no impidió voltear de vez en cuando a ver a una que otra chica. Joaquín sin embargo estaba más ocupado intentando evitar ver el cuerpo de hija al cambiarse.

Toda la ropa que eligió se quedaba pegada a su cuerpo, haciendo resaltar sus curvas y no dejando nada a la imaginación. Salió de ahí con algo de ropa que esperaba que a su hija de gustará usar.

“Comprar ropa es muy divertido papi, pero lo es más comprar ropa interior. Espero que no te moleste, pero necesito que compres algunas prendas para mí. No te preocupes, así vivirás la experiencia completa” decía la carta de Rebecca.

Se quedo frente a la tienda de Victoria's Secret varios minutos parado sin hacer nada. Si comprar ropa y usarla era algo que un padre no debía hacer entrar a una tienda de ropa interior para su hija era algo fuera de los límites.

“Lo siento hija. Me largo” pensó el hombre.

Lastimosamente al darse la vuelta el destino le tenía algo.

—¡Rebeeeeeee! —grito una chica de la edad de su hija.

El padre pudo reconocer ala chica como Zahorí, una de las amigas de Rebecca y con quien había convivido en lo más mínimo.

—Zahori… ¿Qué haces aquí?

—Venía a comprar algo de ropa en Victoria's Secret y parece que tú también. Vamos a comprar juntas amiguis.

La propuesta dejo helado a Joaquín. Sin poder responder la chica tomo su mano y la jalo adentro de la tienda.

Para un hombre la ropa interior solo consistía en calzoncillos y boxers. Y calcetines. Para una mujer era un mundo en si mismo, había mil variedades de sostenes y de bragas en todos los tamaños, colores y formas. Él no sabía en donde buscar… pero Zahori sí.

—Mira llévate este, este esta lindo también llévatelo. Este es sexy ponlo ahí, este es más casual también ponlo. Este no es de viejita déjalo.

Parecieron unos minutos, pero fueron horas buscando ropa y probándosela.

A diferencia de la Boutique Fomoria los vestuarios eran individuales, pero para su desgracia Zahori quería que los modelara.

Ahí estaba el un hombre de 53 años, padre de familia modelando frente a una niña de 16 años en el cuerpo de su hija.

Zahori también modelo frente a él e incluso tuvo que tomarse fotos para aparentar. 

Salió de la tienda sintiéndose sucio. Se decidió de la amiga de su hija y fue a la entrada del centro comercial en donde su hijo estaba esperándolo en su auto.

—¿Cómo te fue “hermanita”? —dijo el chico.

El tiempo en el centro comercial como una mujer es relativo, pueden estar comprando unas horas, pero cuando salen se fue todo el día.

—No puede ser son las 6:58 —se sorprendió Joaquin— te juro que pasé menos tiempo ahí. Espera eso quiere decir…

—Si, prepárate. En cualquier momento volverás a cambiar. Mi mamá estaba muy emocionada con lo que planeo esta noche. Me siento mal por no planear algo bueno con mi cuerpo. Si hubiera tenido más tiempo…

Joaquín no pudo escuchar a su hijo terminar la frase porque se sintió mareado y cuando recupero el conocimiento estaba en su casa. Frente a él estaba el espejo de su cuarto, el espejo del tocador y devolviéndole la mirada estaba la cara de su esposa, arreglada con maquillaje y un vestido. Lista para salir.

Si bien su esposa tampoco estaba en buena forma, tenía unos kilos de más que se notaban en las lonjas y varices en sus piernas, él aun la consideraba bella y cada día que se levantaba en las mañanas admiraba su belleza.

Después de pasar más de medio día en tacones caminar con unos más grandes que había escogido su esposa fue muchísimo más sencillo, la facilidad con la que logro adaptarse a su cuerpo de mujer madura le sorprendió bastante.

Bajo las escaleras para encontrarse a su esposa en su cuerpo arreglado listo para salir a cenar.

—¿Qué está pasando? —se preguntó Joaquín.

—Vamos —dijo Consuelo en su cuerpo temporal— el carruaje la espera bella dama.

El hombre se sonrojo. Salieron afuera y se encontraron con un auto que los estaba esperando para ir al restaurante a cenar.

El lugar no era muy lujoso, pero a veces no importa el lugar sino la persona con la que pasas todos esos momentos. Reservaron una mesa con vista al jardín y pidieron sus platillos favoritos.

—¿Como? —dijo Joaquín en medio de la comida.

—Bueno nada de esto lo hubiera logrado sin la ayuda de tus hijos. Javier podo el césped, pinto la mesa de afuera y algunos trabajos más en el poco tiempo que estuvo en tu cuerpo. Rebecca busco tus mejores ropas para que te vieras guapo, quería que nos viéramos bien el día de hoy. Incluso tuvo que bañarse en su cuerpo y realizar sus rituales de belleza en tu cuerpo, debes de agradecerle después. Yo hice las reservaciones y planeé esta noche. Use mi mejor vestido y busque el mejor tutorial de maquillaje que encontré, quería que te sintieras como una mujer bella esta noche.

El ex—hombre no se lo podía creer. Su familia la cual todo el tiempo se la pasaba discutiendo sin descanso se logro poner de acuerdo para celebrar su día. No era lo que esperaba, pero se divirtió mucho en los cuerpos de sus hijos y ahora estaba teniendo una hermosa cena con su bella esposa, aunque no como se lo imaginaba.

Por primera vez en mucho tiempo pudieron platicar sobre su día tranquilos sin que nada interrumpiera su momento de esposos, Joaquín recordó porque amaba a su esposa y se enamoro aún más de ella.

—Vamos —dijo Consuelo al terminar la cena— antes de ir a casa hay una sorpresa más. Algo que no le conté a nuestros hijos.

Su transporte personal que rentaron por esa noche los llevo a un motel en los limites de la ciudad, un lugar intimo para ellos dos.

—Esto no está bien… no debem…

—Shhh —su esposa lo interrumpió— déjate llevar. Te enseñare el verdadero placer en mi cuerpo.

Con mucho cuidado y cariño Consuelo empezó a tocar a su esposo en su cuerpo, ella lo conocía como la palma de su mano, tocando cada parte que sabía que le gustaba, llegando a zonas que él nunca toco pero que ella lo hacía.

Joaquín se tapó después de que su esposa le quitara la ropa y lo dejara en lencería. Tenía mucha pena de mostrar su cuerpo.

—No tienes nada que ocultar, he visto ese cuerpo cada día de mi vida, conozco cada arruga, cada varice, cada lonja. Amo cada parte de mi ser y es hora de que tú lo hagas también.

Decir lo que paso después no es necesario, solo basta que sepan que Joaquín no contuvo sus gemidos y pidió que la penetraran más duro. No usaron condón esa noche, ella le prometió que no era necesario.

La noche se fue y el día siguiente llego. Cuando Joaquín se despertó en lugar de regresar a su cuerpo como le prometieron se encontró que seguía en el cuerpo de su esposa.

—¡Noooooooooo! —grito.

Despertó a su esposa y la obligo a cambiarse rápido para regresar con sus hijos a su casa y descubrir lo que había pasado.

—Esto no tiene sentido —dijo Rebecca revisando los mensajes de su amiga— papá debía de regresar a las 3 de la mañana. Lo único que podría impedirlo es que tuvieran sexo sin protección y el semen llegara a su vagina, pero antes de hacer el intercambio le dijimos a mamá eso. Era la cláusula más importante.

Joaquín volteo a ver a su esposa. Ella no le dijo nada de eso, incluso le dijo que lo hicieran sin protección. Ella la lleno de semen no una sino tres veces en la noche. Es más, seguía llena en ese momento pues no pudo limpiarse por regresar rápido.

—¿Qué hiciste? —le grito— tu lo supiste desde el principio. Tu me manipulaste para dejarme atrapado en tu cuerpo.

—Amor, no culpes a nadie más que a mí. Tienes razón, yo planee esto. Pero fue por tu bien —le dijo.

—Como puede ser por mi bien si…

—Trabajas todos los días sin descanso. Lo has hecho toda tu vida y gracias a ello nunca nos ha faltado nada a nosotros. Te mereces una jubilación anticipada, aunque no como esperabas. Quiero reponer todos esos años que has luchado por nosotros.

Joaquín no estuvo de acuerdo, pero no le quedo de otra que aceptar pues el intercambio era permanente. Aun si quisiera regresar a trabajar su esposa no tenía ningún papel que avalara sus conocimientos y tampoco ninguna experiencia. Estaba atrapado como ama de casa por el resto de su vida.

Eso no fue lo peor que le paso, un mes después tenía vómitos en la mañana, su hija le convenció de hacerse una prueba de embarazo y casi se desmaya al ver que salió positiva.

El embarazo fue difícil, a una edad tan “grande” era de alto riesgo requería muchos cuidados. Cuando por fin tuvo a su bebe fue la madre más feliz del mundo.

Ahora era mayo, Consuelo estaba en toalla pensando en los últimos meses, se había adaptado a su nueva vida como madre de tres hijos y ama de casa a tiempo completo. Su esposo trabajaba duro para que no le faltara nada ni a ella ni a sus hijos. Todo siguió igual a excepción del nuevo integrante de la familia.

—Bueno mamá —dijo Rebecca— al menos no tuviste que esperar un año para que celebremos tu día. Feliz 10 de mayo.

Se hija le abrazo. Y le dio un regalo envuelto en una caja. Al abrirlo era un cupón para cuidar a su hermanito esa noche, una reservación a un motel y una caja de condones.

—Solo por si acaso —menciono Rebecca— no quiero otro hermanito.

 

FIN.

viernes, 19 de junio de 2026

Su pequeña niña

Tomamos un pequeño descanso del Especial del Orgullo para un mini especial. Son dos entradas por el día del padre. Primero tenemos una caption traducida de un padre y una hija pero no como se lo esperan. El domingo es una historia original. Mientras tanto disfruten.

His little girl


miércoles, 17 de junio de 2026

Está BIen experimentar (3/3)

Les traigo la conclusión de la historia. No tengo mucho que decir así que gracias por su apoyo y sigan leyendo.

Parte Anterior

Está BIen experimentar 

Parte 3

—No lo puedo creer —decía un adolorido Carlos.

Ahí yacían los dos hombres en la sala del apartamento de ambos. Valeria ya se había ido y se había armado un quilombo cuando Carlos los encontró a ambos en la cama después de regresar del trabajo.

Lorenzo intento argumentar algo con la ayuda de su mejor amiga, pero el olor a sexo, la ropa desordenada en el piso y el semen saliendo de la vagina de Valeria no ayudaban con la defensa.

Sin más excusas no tuvieron opción mas que decir la completa verdad. La chica en verdad estaba avergonzada, no solo por tener sexo con su amiga sino por ser descubierta por el novio de esta. Pero lo que más le dolía era que lo había disfrutado mucho, era el mejor sexo que tuvo en años y no podría repetirlo nunca más.

Ella tomo un baño rápido, Lorenzo le pidió un Uber y se fue sin poder levantar la cara.

—Lo siento, después de la ultima vez me quedé con las ganas de experimentar, masturbarse se sentía tan bien así que ya se porque lo haces siempre que puedes, pero quise saber como era meter mi pene dentro de una vagina. No culpes a Valeria, se podría decir que la obligue a hacerlo. Soy la culpable.

—¿Cómo que la última vez? ¿Sabías la causa del cambio? Todo este tiempo lo supiste y no me dijiste. Con razón estabas tan calmada la ultima vez. Me mentiste.

—Yo, yo solo… ahhh… bien te contare toda la verdad.

Y así fue, Lorenzo le conto la verdad a Carlos, de la tienda misteriosa, el Mago que le dio el anillo, el funcionamiento de este y la promesa que le dio.

—Lo siento cariño —dijo Lorenzo—pero según este anillo acabamos de descubrir que eres bisexual. Aunque siendo sincera ya lo suponía. La primera vez que me transforme pude ver a tu amiguito parándose solo con verme.

—…. —el chico se quedó sin palabras.

—Mira… —Lorenzo se quitó el anillo y esta vez sin saber porque empezó a transformase de nuevo en Lorena—¿Qué? Esto nunca había sucedido antes. No sé porque, pero esto me gusta más, no me gusta esperar. Y podría servirme para…

—¡Puedes callarte! Tienes suerte que sea un caballero y no haya echado de la casa con todo y tus cosas.

—Perdón amor, sé que no puedo hacer nada para remediar esto, pero puedo intentarlo. Que tal si te doy mi virginidad anal. Se que siempre lo quisiste ¿Qué dices?

Carlos se quedo pensando. Siempre le insistía con eso cada que podía, pero nunca logro convencerla ni siquiera en su cumpleaños, pero ahora se lo entrego en bandeja de plata y ni su orgullo pudo detenerlo.

—Bien —contesto.

La chica se quito la poca ropa de chico que tenía puesta, pero ella aun olía a hombre sudado, no era otro sino el olor de ella misma.

Carlos fue por el lubricante al cuarto principal mientras tanto Lorena se pudo como perrito preparándose para entregar su tesoro. Era algo que ella juro nunca hacer, pero en verdad amaba a su novio y no quería que una noche de calentura rompiera años de relación pura e inquebrantable.

Cuando él regreso ella ya estaba en posición, el chico estaba caliente con su erección en su punto álgido y con una mano unto el lubricante alrededor del agujero de su novia.

—¿Estás lista? —le dijo.

—No. Pero por ti haría lo que fuera amor.

El chico con mucho cuidado empezó a meter su miembro por la abertura, poco a poco. Lorena grito de dolor, pero no le dijo que se detuviera. Después de un tiempo empezó a disfrutarlo hasta que finalmente le gusto.

—Más rápido por favor. No se como pude vivir sin esto toda mi vida. Se siente como el cielo. Dale, no te detengas.

Carlos no pudo más y se corrió en el interior de su novia. Quedaron ambos dormidos en la sala felices.

Lorena no es una chica que se queda callada y calmada con la derrota, a pesar de que lo termino disfrutando mucho ella quería venganza. Y lo planeo bien durante semanas, un plan que mejoraría sus vidas.

Un fin de semana invito a su novio a un bar de deportes a ver a su equipo favorito, ella invito todo, le compro la comida que quisiera y sobre todo le compro todo el alcohol que pudo hasta dejarlo suficientemente ebrio, pero sin perder el conocimiento. En ese estado era propenso a aceptar cualquier propuesta.

Mientras el estaba en el sofá de la sala recuperándose de los efectos del alcohol ella subió a su recamara y saco el anillo de su joyero. Se lo puso para volver a transformarse en Lorenzo una vez más.

Salió y vio a su novio en calzoncillos, él esperaba ver a su novia en lencería, pero se encontró frente a frente con otro hombre.

—¿Qué está pasando aquí Lorena?

—En este momento soy Lorenzo amor —le dijo el hombre.

—Estuve esperando este momento toda la semana. Tienes un trasero muy lindo y después de hacerme disfrutar el sexo anal no pude pensar otra cosa sino en compartir esas sensaciones contigo.

Carlos se sonrojo, sabía que debía de ofrecer resistencia, pero en verdad Lorenzo era un hombre muy atractivo, él no era gay, pero si lo fuera el chico frente a él sería uno de sus hombres ideales.

Lorenzo se puso detrás de su novio y froto su erección contra su trasero solo cubierto por su ropa interior. Empezó a frotarlo poco a poco.

—Ven —dijo el hombre a Carlos mientras iba al sofá—siéntate en mi regazo.

Carlos se dio la vuelta mostrando su trasero frente a Lorenzo, el lo estaba mirando hipnotizado por su forma.

—¿Prometes que no harás nada raro o gay? —dijo Carlos.

—Vamos. No tengas miedo.

El novio se acerco y Lore le dio una nalgada que resonó en todo el lugar. Carlos ignoro eso y se sentó.

—Se siente… increíble. Hace semanas tenía a Valeria sentada aquí y tu no te sientes muy diferente.

“Valeria” recordó Carlos. Recordó cuando encontró a ambos dormidos en su cama después de tener sexo. Quería enojarse, pero ese recuerdo solo lo hizo sentirse más caliente.

—Deberías de quitarte el calzón que tienes, se que quieres sentirlo muy dentro de ti.

El chico se bajo los calzoncillos quedando completamente desnudo con una erección igual de grande. Tomo aire y se sentó en la polla de Lore.

—Wow, sin lubricante. Tu sí que querías esto.

Lorenzo empezó a mover sus caderas, empujando su pene de arriba hacia abajo, leve al principio, pero volviéndose agresivo con el paso del tiempo.

Carlos gritaba como una puta, sus gemidos podían escucharlos todos sus vecinos, pero no le importaba. Solo podía pensar en que con eso adentro se sentía lleno y cálido. El aroma en el aire era puro sudor y testosterona.

—¿Te gusta?

—Tu sigue, no soy gay, pero… tu pene… en mi culo… se siente…. ¡Ahhhh!

Carlos estaba muy excitado, no quería aceptarlo, pero disfrutaba ser penetrado tanto como penetrar el mismo. Estaba avergonzado, pero al mismo tiempo no quería dejar de hacerlo. Sabía que había sido manipulado por su novia para entregarle el culo esta noche, pero el no hizo nada para impedirlo, es como si el mismo inconscientemente lo hubiera querido todo este tiempo.

Su lucha interior con sus propios pensamientos hizo que no se diera cuenta que Lorenzo dejo de moverse. Pero el siguió el ritmo, ahora el estaba empujando su trasero al pene de Lore, él voluntariamente seguía empujando.

—Sabía que te gustaría bebé.

Carlos se sorprendió, pero sinceramente no le importo, se propio cuerpo lo había echo sin que se diera cuenta. Él quiso detenerse, pero el placer que le generaba lo impidió.

—Soy… soy gay. Me encanta cuando me penetras, me encantan los penes. Soy una puta adicta a la polla.

—Amor sé que amas mi pene, pero ya te dije que eres bisexual.

Carlos no escucho esas palabras, tuvo el mejor orgasmo de su vida y logro tener un orgasmo anal.

Carlos tardo unos segundos en procesar todo lo que había pasado, pero eso no detuvo a Lorenzo que aún no había terminado.

—Tú ya acabaste, ahora es mi turno.

Lorenzo se vino dentro de él, Carlos sintió como su interior se llenaba de un liquido caliente y viscoso, era un sentimiento extraño para el muchacho.

Lorenzo saco su pene del trasero y vio como una gran cantidad de semen salía del interior de Carlos y corría por sus piernas. Lore solo se pudo reír de lo extraña que era toda la situación.

—Ya que aceptaste tu destino que dices si invito a Valeria el próximo fin. Mi regazo es lo suficientemente grande para dos putas.

Carlos se sonrojo avergonzado, no podía levantar la vista. Solo tenía una cosa en mente y era que no podía esperar otra semana para poder pasar más tiempo intimo en la cama con su nuevo novio Lorenzo.


FIN.