Comentarios al final.
Parte II
Remy se levantó con sobresalto por culpa de un sonido
fuerte. Era de una alarma que no conocía, primero pensó que era del internado,
pero al abrir sus ojos noto que estaba en otro lugar completamente diferente.
Anoche al llegar al internado su madre se despidió de él,
al dejarlo no lo hizo con una cara de tristeza sino de alivio. Remy fue a su
habitación solitaria y se acostó. Odiaba a Marlon y no podía dejar de pensar en
ello. El hechizo de su abuela no había funcionado y no sabía porque, esas dos
cosas estuvieron en su cabeza hasta que se durmió.
Ahora pudo ver que estaba sobre una cama grande, con
sabanas rosas. Al quitarlas pudo notar que su cuerpo era más grande, su cabello
más largo y tenía pechos.
—¡Oh por dios! —dijo antes de taparse la boca.
Fue a buscar un espejo y ahí se dio cuenta que ahora era
una mujer mayor, una mujer que podría ser su madre. Vio una de las fotos
enmarcadas y por fin se dio cuenta de quien era.
—Soy la mamá de Marlon y Adiel. Cambie de cuerpo su madre.
Se sentó del shock. Estaba procesando lo que acababa de
pasar.
—Mi abuela dijo que iba a cambiar con el superior de mi
enemigo. Se suponía que cambiaría de cuerpo con Adiel, no con su madre.
Se tomo el tiempo necesario para inspeccionar su nuevo
cuerpo, vio las arrugas que empezaban a salir, sus ojos caídos por el cansancio
y el dolor de sus articulaciones.
—Yo quería el cuerpo de Adiel, no este cuerpo de anciana
—se quejaba.
Escucho ruidos al otro lado de la puerta. Sabía quiénes
eran y una idea surgió en su cabeza.
—Tal vez este cuerpo no sea tan malo después de todo.
Del otro lado de la ciudad Abril despertó debido a un
grito fuera de su habitación.
—Levántense holgazanes. Tienen que desayunar y hacer
ejercicio antes de las clases, quienes no lo hagan recibirán un castigo.
Abril estaba sobresaltada. No entendía lo que pasaba,
estaba en un cuarto con otros 3 niños, dedujo que por su altura ahora era uno
de ellos, se tocó la entrepierna para darse cuenta que ahora tenía un pene.
—¡Que rayos! —dijo cuando por fin encontró un espejo— soy
Remy. Cambie de cuerpo con ese mocoso.
No pudo terminar de lamentarse porque el instructor llego,
los obligo a vestirse y los saco a todos de la habitación.
La pobre mujer pensaba en sus hijos, si ella estaba en el
cuerpo del bully eso quería decir que Remy estaba en su cuerpo.
Razón no le faltaba pues el chico, ahora mujer, salió de
su habitación con una sonrisa maligna, pudo ver a sus dos “hijos” del otro lado
del pasillo.
—Mami ¿estas bien? —pregunto Marlon al ver a su madre
actuar extraño.
—Miren quienes son. Llorón y su hermano el soplón.
Adivinen que mocosos, soy yo, Remy. Cambie de cuerpo con su madre y las cosas
aquí están a punto de cambiar para mejor.
La cara de los niños fue de la felicidad al horror al
darse cuenta que eso no era una broma de su madre.
—Pensaron que se librarían de mí, pero gracias a ustedes
le he robado el cuerpo a su madre. No era mi plan inicial, pero supongo que
sirve. Tú, el mayor ve por una cerveza. Con este cuerpo ahora puedo beber sin
problemas como mi mamá.
—Ni creas que… —decía Adiel.
—¿Qué? ¿Me vas a pegar? Inténtalo, es el cuerpo de tu
madre. ¿Serías capaz de eso?
Adiel se detuvo. Remy tenía razón. No podía arreglar esto
de manera física como siempre lo hacía. Marlon se puso a llorar como siempre.
—A pesar de ser una anciana tu madre tiene buen cuerpo,
mira esas tetas y ese trasero. Si me quito la ropa…
—No lo hagas por favor —suplico Marlon.
—Bueno, si no quieres que hagas nada entonces ve por mi
cerveza niño llorón.
Remy aprovecho el poder que tenía sobre los niños para
usarlos como sirvientes toda la mañana, los tenía comiendo de la palma de su
mano.
—Bueno es hora de que vayan a la escuela. Dejen a mami
hacer cosas de adultos.
—No puedes…
—Shu, shu. Si no quieren que su madre sufra las
consecuencias entonces váyanse.
Los niños tuvieron que obedecer y se fueron de la casa.
Con la casa sola Remy aprovecho para investigar más sobre
la madre de Marlon y Adiel. Vio su tarjeta de conducir, su nombre era Abril y
tenía 39 años. Pudo desbloquear su teléfono con su huella dactilar y leyendo
sus conversaciones pudo conocer un poco más de su vida.
—Con que esta señora oculta su amorío con su jefe de sus
hijos. Bueno parece que eso está a punto de cambiar.
Remy no era muy bueno en la escuela, no lo consideraban
listo pero lo que no sabían era que él era inteligente en otras cosas. Sabía
muy bien como desenvolverse con las personas. No era tan bueno como para
suplantar a una mujer mayor, pero si lo suficiente para no levantar muchas
sospechas. Después de todo seguía siendo un niño.
Se vistió igual que las imágenes que tenía guardadas en
la galería y decidió no ponerse maquillaje. Tomo un Uber a su nuevo trabajo.
—Abril hoy te ves…
Harry no pudo terminar su frase porque Remy lo callo
poniendo uno de sus dedos en su boca.
—Lo nuestro no puede seguir así. Quiero que vayas a mi
casa en la noche. Es hora de que mis hijos sepan la verdad.
El día de abril no era mejor que el de sus hijos. El
internado era casi una academia militar, era una escuela para niños problemas y
era muy estrictos.
Intento llamar a Harry, pero no le dejaron usar el
teléfono.
—Ustedes no merecen respeto. Deben de ganárselo primero
—le dijeron.
Le gritaron todo el día, le pusieron castigos físicos por
no cumplir ciertas órdenes y no le prestaban atención por ser un niño pequeño.
Ella solo pudo llorar, extrañaba a sus hijos y no podía hacer nada para
protegerlos.
Marlon y Adiel regresaron de la escuela tristes, no
pudieron comer nada. Normalmente su madre les preparaba su almuerzo, pero ahora
no les dio nada y tampoco tenían dinero.
Vieron que enfrente de su casa había un auto extraño que
no conocían. Al entrar vieron al cuerpo de su madre con un hombre de traje.
—¡Pequeños! Les quiero presentar a mi nuevo novio Harold.
—Harry. Mucho gusto niños. Su madre habla de ustedes todo
el tiempo.
—¡No! —gritó Adiel mientras Marlon fue a su habitación a
llorar— estas arruinando su vida. Ella no saldría con nadie, ella solo ama a
papá.
—Miren niños… —intento de defenderse Harry.
—Detente. Ellos son unos niños malcriados y necesitan
aprender algo de respeto.
Remy con la fuerza de una mujer adulta como a Adiel, le
bajo los pantalones y le dio unas nalgadas frente a su “novio”. El niño lloro
al recibir los golpes, su madre nunca haría nada de eso.
—Sube a tu habitación. A ver si con eso aprendes a
respetar a tus mayores.
Adiel subió con Marlon y ambos se quedaron llorando en
silencio. En la noche pudieron escuchar ruidos que provenían de la habitación
de su madre. Marlon no sabía lo que pasaba, pero Adiel si se dio una idea.
Los primeros rayos de sol despertaron a Remy, estaba
acostado junto a Harry. Sentía más claridad que el día anterior. Recuerdos de
Abril llenaban su mente, su cerebro más grande y maduro lo ayudo a comprender
mejor las cosas.
—Parece que el sexo ayuda a que los recuerdos de este
cuerpo fluyan mejor. Si lo sigo haciendo eventualmente voy a lograr suplantar a
Abril sin problemas.
Los días y semanas siguientes siguieron el mismo patrón,
en la mañana los niños eran los sirvientes personales de Remy mientras que por
las tardes veían al cuerpo de su madre con su nuevo novio.
—¿Qué vamos a hacer? —pregunto Marlon a su hermano.
—No lo sé.
La nueva mujer amaba hacerlos sufrir, les pedía que
hicieran las tareas del hogar, les obligaba a masajear sus pies mientras veía su
serie favorita y se ponía muy cariñosa con el nuevo novio que había conseguido.
Era una buena vida y pude seguir así mucho más tiempo,
pero los recuerdos de Abril seguían llegando y con ello un remordimiento.
En este punto nadie podía notar la diferencia entre Remy
y la verdadera Abril. Eran uno mismo, y también es por eso que poco a poco se
iba ablandando. El instinto maternal empezaba a surgir y llego un punto en que
considero a Marlon y a Adiel no como sus enemigos sino como sus hijos.
Un día los reunió a ambos en la sala de la casa.
—Hijos tenemos que hablar. Harry me pidió matrimonio y
nos vamos a casar el mes que viene. Nos mudaremos con él y yo dejaré de
trabajar para quedarme como ama de casa a tiempo completo.
—Pe…
—Shh. Déjame terminar. Debemos dejar de lado nuestras
diferencias, los odiaba con toda mi alma, pero algo dentro de mi surgió y ahora
ese odio se transformó en una suerte de amor y cariño muy extraño. Si vamos a
vivir con Harry tenemos que aprender a convivir, como una familia. Su madre no
va regresar así que no solo nos tenemos unos a otros.
Adiel no quería aceptarlo, pero no les dejo otra opción. Era eso o seguir siendo atormentados. Marlon solo lloro en silencio y abrazo a su nueva madre. Remy hace semanas lo hubiera empujado lejos de él, pero ahora no solo no lo alejo, sino que le devolvió el abrazo, las cosas no habían salido como esperaba, pero no se quejaba. Ella era su superior, su deseo se había cumplido.
Epilogo
6 años después.
Remy (antiguamente Abril) salió del internado, se había
graduado con honores. Tuvo que lugar no solo contra el sistema sino contra su
nuevo cuerpo, tan diferente al que tenía como mujer. No estaba orgullosa, pero
logro descubrir cómo obtener los recuerdos del cuerpo que habitaba. No le
sirvieron de mucho, pero al menos supo cómo se había realizado el cambio,
intento con todas sus fuerzas volver a su cuerpo, lo intento cada día sin
falta, pero nunca lo logro, quizás solo funcionaba una vez.
Los años pasaron y ahora tenía 18 años, era libre de esa
cárcel. Todos los días se levantaba pensando en sus hijos, esperaba que cuando
saliera estuvieran bien. En cuanto salió fue directo a su antiguo hogar.
Su corazón se rompió al ver que ya no vivían ahí.
—La señora y sus hijos se fueron a vivir con el esposo de
ella. Creo que se llamaba Harold —le dijo una vecina.
—Harry —le corrigió.
Fue a casa de su antiguo novio, era un barrio bonito,
cuando llego ahí su corazón se rompió en mil pedazos.
Pudo ver a una familia fuera de la casa, ahí estaban sus
hijos ya mayores disfrutando de una parrillada, sentados estaban Harry
tomándole la mano a su antiguo cuerpo y una pequeña niña junto a ellos.
El golpe de realidad por fin de llego, esos años que paso
encerrada el tiempo no se detuvo, siguió su curso. Mientras ella seguía
estancada con los recuerdos de sus hijos ellos habían avanzado sin ella.
—Por lo menos mis hijos están bien —dijo en voz baja.
Y se dio la vuelta para alejarse, ella esperaba que nunca
se hubieran enterado de la verdad del cambio.
Giro la cabeza una última vez. Pudo ver como Remy en su
cuerpo la veía, nadie más excepto él se dio cuenta de su presencia. Tenía una
sonrisa en su rostro. Giró la cabeza y no volvió a mirar atrás, él había ganado
y esperaba que por lo menos sus hijos pudieran seguir disfrutando su vida.
FIN.
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Fue más fácil de lo que pensé escribir esta historia. Mi único arrepentimiento no fue desarrollar más la dinámica después del cambio como quería la persona que quiso la petición así que le pido perdón por eso.
En cuanto al epilogo tengo varias cosas que decir. En un principio iba a tener un final triste pero cuando llegue al final de la historia me arrepentí y decidí hacer un final bonito.
Tiempo después me volví a arrepentir y cree un nuevo final, triste como quería originalmente. Ese es el final "canon" pero si no les gusta les dejo el final "bueno". Aunque ahora que lo pienso la persona que pidió la historia es quien va a decidir cual final es el verdadero.
Ya solo falta una de las peticiones ganadoras. Lo que resta del mes son historias originales, caps y traducciones. Las otras peticiones van para el siguiente mes, no se desesperen. Me despido y ojala me sigan leyendo. Los quiere Mel.
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Epilogo Alterno
6 años después.
Remy (antiguamente Abril) salió del internado, se había
graduado con honores. Fue difícil acostumbrarse no solo a ser un niño sino a
las estrictas reglas del lugar. A la mala (y gracias a sus hormonas
adolescentes) pudo descubrir cómo obtener los recuerdos del cuerpo que
habitaba. No le sirvieron de mucho, pero al menos era algo. Ahora tenía 18
años, era mayor y era dueño se su destino.
Lo único que le mantuvo cuerdo fue querer volver a ver a
sus hijos. Por eso en cuanto se graduó el primer lugar al que se dirigió fue a
su antigua casa. Su corazón se rompió al ver que ya no Vivian ahí.
—La señora y sus hijos se fueron a vivir con el esposo de
ella. Creo que se llamaba Harold —le dijo una vecina.
—Harry —le corrigió.
Tuvo que buscar por todos los lugares posibles, pero por
fin encontró el lugar. Cuando llego ahí pudo ver a sus hijos jugando con una pequeña
niña en el patio frente a la casa.
Sus hijos ya eran mayores, pudo ver a su antiguo cuerpo
sentada junto a Harry tomados de la mano. El mundo había seguido girando
mientras ella estaba encerrada. No era el mismo mundo que conocía. Todos habían
avanzado y ella se quedó estancada en sus recuerdos.
—Por lo menos mis hijos están bien —dijo en voz baja.
Y se dio la vuelta para alejarse y que pudieran seguir
disfrutando su vida.
—Hey Remy, ven aquí.
Giro la cabeza. A sus hijos se le iluminaron los ojos al
verla. Su antiguo cuerpo le invito a unirse a ellos. Tenían mucho de que
ponerse al corriente.
FIN.
Me gustó la historia. Siento que harías buenas historias con temática de cambio entre mujeres
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