martes, 30 de junio de 2026

[30/06/26] Se termina el mes y...

Hola, soy yo de nuevo. 

No sé si odian leerme y solo quieren nuevas historias pero para su buena (o mala suerte) hoy les vengo a hablar sobre varias cosas.

Como dice el titulo, este mes ha terminado y con ello el Especial del Orgullo. Una de las razones por la cual quería hacer el especial fue para hacer historias con cambios un tanto diferente de lo que estamos acostumbrados. 

En la comunidad en español hay pocas historias que sean sobre cambios entre el mismo sexo, relaciones gay y contenido trans. Es por eso que idee estas historias, puede que muchas de ellas no les hayan gustado pero espero que a la mayoría sí. Y ojala pueda inspirar a más creadores a hacer historias que incluyan estos temas.

Cuéntenme en los comentarios que les pareció este experimento y no se preocupen tengo mas "especiales" en mente.

Ahora voy a hablar de algo que les interesa más. En una entrada anterior les dije que ya tengo listo todas las historias y traducciones del mes de julio. 

En cuanto a las peticiones es de mi agrado informarles que las tres historias ganadoras ya están listas, y si todo sale bien saldrán en agosto. Ya tengo la mitad del calendario de agosto lleno y espero que a mitad de mes quede terminado.

Les dije que haría las demás peticiones y estoy trabajando en ello también, planeo que algunas salgan en agosto y la mayor parte en septiembre y una en octubre. Sigo sin prometer que haré todas pero me esforzaré.

Otras de las cosas que estoy pensando en hacer es una nueva "sección" mensual, trabajo en ello y cuando este lista se los haré saber.

Y creo que con eso cubro todo lo que tenía que decir. Si alguien tiene algún comentario lo puede dejar en la sección correspondiente y si no, nos vemos mañana para más historias.

lunes, 29 de junio de 2026

So Puta

La última historia del mes y también la ultima historia del Especial del Orgullo. Seguía la letra Q de queer pero sinceramente no se me ocurrió nada así que decidí escribir usa historia sobre Crossdressing o algo parecido. Es una idea que desde hace años había querido hacer y por fin se dio. Si bien ya se acabo el mes de vez en cuando voy a escribir historias que toquen estos temas. Espero que como yo hayan disfrutado este especial y sin hacerles perder más el tiempo disfruten la historia.


So Puta

—Puta, puta, puta, puta.

Esas palabras se quedaron en mi cabeza grabadas todo el día, en la noche soñé con ellas y al despertar seguían ahí.

Estaba en clase, el maestro había salido e intentaba tomar las notas que dejo escritas en el pizarrón. Estaba lejos de mis amigos, quería que el tiempo pasara volando para regresar a mi casa.

Sin querer empecé a escuchar la conversación de unas compañeras detrás de mí, eran las chicas populares mientras que yo era una más.

—Eres una puta Fabiola —una de las chicas— pero no la más puta de nosotras.

Escuche como ella el fin de semana pasado fue con su novio y el amigo de su novio a una fiesta y después de ahí se fueron a un motel a tener sexo.

—Me encanto, fue mi primera vez en un trio, pero no la última.

Todas las chicas se rieron. Su conversación me cautivo, yo aun era virgen y escuchar eso me puso caliente.

Mi error fue voltear muchas veces mientras seguían conversando hasta que una de ellas me atrapo. Se movió más cerca de mí y siguió platicando con sus amigas, pero ahora lo decía sabiendo que yo escuchaba y parece que ella quería eso.

—So puta —me susurro al oído.

No levante mi mirada. La chica, llamada Julissa, me hablaba de manera calmada a mi oído. Cuidando su tono de voz, evitando a chismosos indiscretos.

—¿Te gusto no es así? Aquí todas somos así, y estoy segura que tu eres una de nosotras. Yo lo sé.

Sonó la campana, tomé mis cosas y salí corriendo de ahí.

Evite sentarme cerca de ella todo el día, regrese a mi casa, pero esas palabras que me dijo me persiguieron todo el día.

El día siguiente el maestro falto a clases, dejo algunas actividades para realizar que revisaría el día siguiente. Estaba concentrado resolviendo los ejercicios cuando una voz salió de la nada.

—So puta. ¿Has pensado en lo que hablamos ayer?

Era Julissa. Se había movido hasta mi lugar para encontrarme, para hablar conmigo.

—No se de que me hablas —le dije.

No quería verla a los ojos, con solo recordar lo que pasó ayer me excitaba.

—No puedes negarlo, estabas hipnotizado por nuestras historias, quieres ser una de nosotras. Tu boca puede decir palabras, pero tu erección el día de ayer decía la verdad.

Iba a decir algo, pero al voltear y verla a los ojos me quede en blanco.

—Shhhhh —dijo poniendo un dedo en mi boca— no hace falta más. Toma esta memoria, escucha con atención y mañana me respondes.

Se fue dejándome solo con mis pensamientos.

El día fue más largo que ayer, la intriga me mataba y cuando llegué a mi casa en lugar de comer o hacer la tarea fui a mi cuarto a reproducir el USB que me había dado. Era un audio de 20 minutos. Sin más lo reproduje.

—So puta, hola Yahir se que estas escuchando esto. Me prendió saber que tú eres como yo. Quiero hablarte sobre lo que me contó Fabiola ayer. Ella salió con su novio, estaba usando una falda muy corta cuando fueron al cine. El lugar estaba vacío, pero ella decidido sentarse encima de él. A mitad de la película sabía que le faltaba algo así que levanto su minifalda y bajo el cierre del pantalón de novio y metió su pene dentro de ella. Así de simple, quería sentirse llena, nosotras anhelamos sentir algo dentro sino no nos sentimos completas. No tuvieron sexo ahí ni siquiera tuvieron un orgasmo. Solo era una puta a la que le faltaba su complemento.

Me masturbe escuchando su historia, su voz, pero sobre todo su relato se me hacía super caliente. Me vine varias veces, y volví a escuchar el relato muchas veces más.

—Te gusto —fue lo que me dijo en la fila de la cafetería— yo sé que sí. No es necesario que me lo agradezcas.

—Toma tu memoria —le dije entregándole su USB.

La recogió y de su mochila saco una pequeña bolsa.

—Mañana sin falta —y se fue dejándome solo en la fila una vez más.

En mi cuarto a la luz de la noche abrí la bolsa que me dio la cual había guardado como un preciado tesoro todo este tiempo. Eran 5 juegos de ropa interior (bragas y sostenes), de colores rosa, amarillo, azul cielo y demás colores pastel muy femeninas con un moñito enfrente y una nota.

—Mañana quiero que las uses. So puta.

Esa frase se estaba volviendo mi mantra.

Caminando solo por los pasillos de la escuela me dirigía al baño, ere día hacía mucho calor y me acababa de quitar el suéter del uniforme antes de salir cuando sentí que alguien agarro mi sostén por atrás y soltó el resorte, entre en pánico hasta voltear y ver a Julissa.

—Sin tu feo suéter se te ve el sostén. Me gusta que te guste presumir —su mano fue y jalo mis pantalones hacia abajo, no suelo usar cinturón así que se bajaron y pudo ver las bragas que estaba usando— me gusta que combine. Sabía que eras una de nosotras.

Se fue y yo regrese corriendo al salón por mi suéter, prefería morirme de calor antes que descubrieran mi secreto.

Mis amigos se fueron a jugar fútbol a la cancha, yo no podía cualquier paso en falso, un forcejeo y se darían cuenta de mi sostén.

—Dame tu mano —dijo Julissa saliendo de la nada.

Le hice caso, me llevo con sus amigas. Me senté junto con ellas y como si fuera lo más normal del mundo empezaron a pintarme las uñas.

—Todo el mundo lo hace, incluso los hombres —dijo Juli.

—Lo hago con mi novio todo el tiempo —mencionó Fabiola.

Mientras todos los chicos estaban haciendo deporte jugando futbol o basquetbol yo estaba con las putas pintándome las uñas, lo peor, no creía que desentonara.

Aunque trate de ocultarlo mis amigos me acabaron descubriendo.

—Bonitas uñas princesa —dijeron.

Las chicas por otro lado me elogiaron.

—Eres muy valiente. Ojalá todos los hombres no tuvieran la masculinidad frágil y fueran igual a ti —decían.

—Toma, creo que estas listo. Es hora de aumentar el nivel —dijo Julissa.

Eran muchos babydolls para usar en casa y lo que me sorprendió, tangas de las más diminutas que había.

—Mis amigas y yo usamos esto todos los días, nos hace sentir empoderadas —y mientras nadie veía levanto la falda y pude confirmar que era verdad

—So puta —me repetí a mi mismo en la mañana antes de salir de mi casa.

El hilo de la tanga se hundía en mi trasero, eso me excito todo el camino. Al agacharme pude ver como una chica de otro salón se me quedo viendo y en sus ojos pude ver que sabía lo que estaba usando.

Mi caminar cambio un poco, la tanga me hacía caminar con más delicadeza, de manera mas femenina. Los otros chicos no lo notaron, pero todas las chicas de mi clase lo hicieron.

Lavar mi ropa interior fue un reto, logre ocultarlo varios días, pero eventualmente mi mama me descubrió. No sabía que inventar.

—Eres mi hijo y te apoyo en todo —fue lo que dijo.

El día siguiente cuando regrese de la escuela ella estaba en la sala con un uniforme femenino, con falda y medias

—Creo que es hora que muestres tu verdadero yo al mundo.

Quería resistir, pero no quería quedar como un pervertido así que decidí seguir con su juego, un juego que cada vez parecía más real.

Llegue a la escuela vestido como niña, mi madre les había avisado a todos los maestros del cambio, algunos lo tomaron bien y otros no tanto. El problema fue enfrentarme con todos mis compañeros.

—Así que ahora eres una chica.

—Siempre lo supe, eras muy femenino.

—Todo el mundo sabía que eras un maricón.

—Te vi usando sostén la semana pasada, la verdad ni me sorprende.

—Que bien que hayas sido tan valiente para mostrarte tal y como eres.

Fueron de las coas que me dijeron al llegar al salón de clases.

Sabiendo cual era mi destino fui y me senté junto con Julissa y sus amigas.

—Al fin aceptas el destino como una de nosotras. No pensé que te unirías tan rápido, y para ser tu primer día como chica llevas la falda más corta que ninguna de nosotras. En verdad eres una puta. So puta.

Me sonroje era verdad, el corto de la falda lo elegí yo, de manera consciente o inconsciente había sellado mi destino. Tal y como debía ser.

—Mañana vamos a hacer una fiesta de piyamas en casa de Fabiola, debes de venir. Aquí está la dirección.

El día siguiente en la noche fui obediente a mi primera salida de chicas.

Lleve el babydoll que Juli me regalo, mi sorpresa llego cuando ellas estaban usando un piyama normal.

—Que exhibicionista —decía una de las chicas.

—Debo de cuidarme sino me robará mi novio —dijo otra.

Fui su muñeca esa noche, me pintaron el pelo, me maquillaron y me depilaron el cuerpo.

—Con razón quiere ser una chica, el tamaño de su pene es muy pequeño.

—En realidad es tamaño medio, mi novio es un poco más pequeño —dijo Fabiola.

—Bueno lo siento por ti chica. A mi me gustan grandes y parece que a nuestra nueva amiga también.

—Me sonroje y mi pene se levantó.

—Ese si es un buen tamaño. Y dime, ¿Cuál es tu nombre de chica? —me preguntaron.

No lo sabía, no lo había pensado hasta ese momento, pero decidí un nombre honrando a la persona que me había llevado a este camino.

—Melissa. Mi nuevo nombre es Melissa.

—Bueno Melissa… —dijo Julissa— es hora de que aprendas a ser una puta de verdad.

Fue a la habitación de Fabiola y saco de ahí ropa reveladora y consoladores muy grandes.

—Vamos a práctica. La clase Puta 101 inicia hoy. Tienes mucho que aprender para llegar a ser igual de buena que nosotras.

Me pintaron en cabello de rubio, me pusieron un pintalabios que simula el botox y me dieron un micro bikini. Yo no me queje en ningún momento.

—Una chica debe saber complacer a su hombre. Debes de aprender a hacer garganta profunda, vamos.

Chupar un consolador parece sencillo, excepto cuando mide 30 centímetros y tiene el grosor de un pepino gigante.

—Wow, lo domina rápido. A mi me tomo dos días aprender esa técnica.

Me sentí orgullosa, el truco esta en la respiración, en cuanto lo dominas puedes chupar lo que quieras hasta el fondo.

—Ahora de cuclillas. Baja hasta meterlo todo hasta el fondo.

Pusieron el consolador en el piso con lubricante y tuve que introducirlo dentro de mí. Haciendo sentadillas para poder meterlo y sacarlo.

—Uno dos, uno dos, uno dos, uno dos…

Sentí dolor al principio y casi lo dejo, pero Juli no me dejo.

—Una puta nunca se rinde.

“So puta” pensé.

Cerré los ojos y pensé en uno de mis amigos. Recuerdo un día que nos cambiamos en los vestidores pude verlo desnudo, recordé la forma y tamaño de su pene. Así es como creció mi erección y sentí una excitación enorme.

Empecé a saltar más fuerte, abrí mis nalgas y empecé a gemir, entonces sentí una sensación extraña, como de querer orinar. No lo supe en ese momento, pero estaba llegando a mi primer orgasmo prostático.

Seguí sin parar mientras las chicas son una sonrisa seguían viéndome, una de ellas incluso empezó a grabar son su celular, a mi ya no me importaba eso. Solo importaba el placer que estaba experimentando y después de unos momentos llego mi recompensa, algo un líquido salió de mi pene, pero no me detuve hasta quedar satisfecho.

Llene todo el cuarto de semen. Incluso llegue a salpicar a una de las chicas, sin embargo, no le importo y lo lamió.

—Has pasado la prueba física con éxito. Es hora de que aprendas la teoría.

Julissa saco un pizarrón y toda se pusieron alrededor de ella para escuchar su ponencia como si fuera una eminencia en la materia.

—Muchos dicen que una puta debe ser sumisa y una fácil pero no hay nada más lejos de la realidad —decía lentamente mirándome de vez en cuando— una puta en realidad siempre esta en control de la situación.

Las chicas y yo estábamos calladas escuchando cada una de sus palabras.

—Los hombres piensan que se acuestan y juegan con una, pero es todo lo contrario, una puta no se acuesta con cualquiera, una puta de verdad manipula para que el hombre crea que él está al mando. Si yo me quiero acostar con alguien él debe de creer que él me esta llevando a la cama no al revés. ¿Entendido?

—¡Si maestra! —gritamos todas.

—Es hora de la diversión chicas.

Sacaron una caja con más consoladores y nos pusimos a jugar con ellos.

“Llego la hora de tu graduación. Sabes lo que tienes que hacer. Si tienes miedo solo recuerda mis palabras: So puta”

Fue lo que me dijo Julissa después de la pijamada.

Estuve practicando toda la semana lo que aprendí en esas clases, incluso Fabiola me regalo uno de sus consoladores favoritos, el viernes estaba lista.

Modifique mi uniforme escolar al límite de lo permitido, la falda que apenas cubría mi tanga, mi blusa lo suficiente transparente para que se viera mi lencería y unas medias de red con unos zapatos con el tacón más alto permitido.

En solo dos semanas todo el mundo sabía que el chico que nadie le importa ahora era Melissa la puta. Los chicos me trataban con respeto y lujuria mientras que las demás chicas me tenían envidia.

Vi a mi objetivo pasar y decidí actuar, me acerqué a él, mi antiguo amigo. Mi víctima.

—Hola perdido ¿a dónde vas? No tienes tiempo para hablar con una antigua amistad —una voz dulce y suave con un puchero y un maquillaje que hacía ver mis ojos más grandes— me has estado ignorando y me rompe el corazón no poder hablar contigo.

Mi amigo bocabierto no sabía que decir, pude ver que sus ojos se dirigían a mi falda estaba orgullosa de mis muslos y me agradaba que lo notara, me desnudaba con su mirada.

—Yahir…

—Melissa. Mi nombre ahora es Melissa bobito.

Lo elegí a él sobre todos los demás por el reto que suponía, él era un chico homofóbico. Ahora estaba babeando por su mejor amigo.

—Si, Melissa… perdón he estado muy ocupado. Con el futbol y esas cosas…

—Ok. No te preocupes. —le dije y me di la vuelta alejándome, pero tirando un condón al lado mío— Ups, perdón. No debiste ver eso.

—¡Melissa espera!

Bingo, había picado el anzuelo.

—No quieres ir al cine mañana y jugar videojuegos como en los viejos tiempos.

—Me encantaría —le dije— te veré mañana entonces. Pasas por mi a las 6. Sabes donde vivo.

Me alejé y me reuní con Juli quien vio toda la escena.

—Ni yo pude hacerlo mejor. Mañana es hora del spa y de la estética, ese chico no sabe con quién se está metiendo.

Me puse el puti vestido más corto que encontré, pinté mi pelo de rosa y me puse lentes de contacto. Ya no quedaba nada de Yahir, ahora era Melissa la puta.

—Holis —le dije en mi puerta al recogerme.

El se quedo embobado viéndome. Mi madre nos tomo unas fotos antes de irnos, estaba orgulloso de su nueva hija y de su primera cita.

Todo el mundo dirigía su mirada hacia mí en cualquier lugar que pisáramos, en el cine a media película y sin importar que hubiera gente alrededor me moví de mi asiento y me subí arriba de él.

—No estas usando ropa interior —dijo al darse cuenta.

—No me gusta cómo se siente con este vestido y quería estar cómoda.

Cada que sucedía una escena fuerte me hacía la asustada y daba brincos hasta sentir a su amiguito cada vez más grande.

—Parece que si te gusta lo que estás viendo.

Saliendo me llevo a su casa, su madre puso una cara de asco al verme, no me reconoció como el amigo que siempre iba a su casa. Me veía como lo que era, una puta.

Nos pusimos a jugar un rato, pero yo no había venido a eso, puede que en mi anterior vida sí pero ahora me interesaban otras cosas, algo de 13 centímetros para ser exactos.

Acerque mi mano al bowl de botanas y “por error” mi mano se equivoco y toco su entrepierna.

—Ups —dije pareciendo inocente— perdón tenía las manos llenas de salsa y manché tu pantalón. Deja limpiarlo.

Agarre una servilleta y empecé a frotarlo como si no hubiera mañana. La primera parte de mi plan tuvo éxito.

No funciono quítate el pantalón, deja ir a lavarlo.

A regañadientes se lo quito muy apenado y me salí de la habitación no sin antes dejar un paquete de condones a la vista.

Su madre estaba ocupada viendo una novela.

“Una está a punto de tirarse a su hijo y ella está riendo en la sala” pensé.

Esperé un rato antes de volver a entrar, cuando lo hice lo encontré masturbándose semidesnudo.

—Oh —me tape la boca de sorpresa.

El me jalo y me tapo la boca con sus manos, olían a semen. Era un olor mejor que el mío.

—Todo esto fue tu culpa. Me has estado calentando las bolas. Es hora de que pagues por ello puta.

Con un movimiento me quito el vestido, debajo de el no llevaba nada, ni sostén ni bragas o tanga. Ese puti vestido era lo único que me cubría.

—No eres un hombre. Tienes un pene diminuto no como el mío. Yo soy un macho alfa tu eres solo un receptor de semen.

Me tiro al piso y empezó a penetrarme, envestida tras embestida pude sentir su miembro entrando y saliendo de mí. Empecé a gemir, pero el tapo mi boca.

—Cállate puta, mi madre sigue en casa no se puede enterar.

Sentía como sus bolas chocaban con las mías al golpearme por detrás, ni a él ni a mí me importaba.

Se paro y me voltio. Lo mire a los ojos, no quedaba nada de inteligencia dentro de él, solo quedaba el animal interior.

—Chúpalo —dijo con voz autoritaria.

Sin importarme que estuviera sucio por haberlo metido dentro de mi empecé a chuparlo como Julissa me había enseñado.

A diferencia del consolador de plástico este tenía una textura diferente, un olor penetrante, se sentía la carne viva, aunque era más pequeño.

Mientras lo hacía mi propio pene empezó a crecer. Estaba húmedo y quería que continuara para tener mi orgasmo.

—Para. Ya casi llego.

Me tomo y esta vez no me volteo, empezó a meterme su pene dentro de mí, frente a frente, el podía verme a los ojos, ver a mi pene erecto y eso me encantaba.

—Eres una puta, eso te mereces —y entonces me beso.

Después de eso siguió golpeándome hasta ambos nos vinimos y lo manche de mi semen, cara y sus pectorales. Mi ano lleno de un líquido caliente.

Quedamos acostado un rato, el intentaba procesar lo que paso, escondido vi como lamio un poco del semen que le lance a su cara. Parece que le gusto.

Me lanzo mi puti vestido y me corrió de su casa.

Regresé a mi casa, no pude caminar bien me dolía todo, pero estaba feliz. Le llamé a Julissa y le conté todo.

—La alumna supero a la maestra. Felicidades, eres la mayor puta de la escuela.

Estaba feliz, soy quien siempre debí ser.

Lo que quedaba del ciclo escolar me la pase acostándome con mis antiguos amigos y compañeros, ya había labrado mi reputación y todos me respetaban, a su manera.

Pero llego el verano y con ello las vacaciones. Mi madre no me dejo salir muchas veces, pero cuando lo hacía no perdía el tiempo, tríos y orgias para recuperar el tiempo perdido.

Lo malo de ser una mujer era que mi madre me ponía a hacer el quehacer y me mandaba a la cocina en las reuniones familiares.

—Es el lugar de una mujer y tú ahora eres una.

Esperaba el regreso a clases, estaba triste por que iba a cambiar de compañeros de curso, Juli ni Fabiola iban a estar conmigo, sin embargo, mi reputación se había esparcido por toda la escuela y todos me conocían o bueno. Casi todos.

—Mi récord son dos penes en la boca, dos en mi ano y mi propio pene en la boca de un chico. Espero lograr meter tres en mi boca, pero deben ser un poco más chicos y debo de practicar mi respiración —les decía a mis amigas.

De reojo enfrente mío veía al nuevo chico que apenas acaba de ingresar a la escuela, un chico nuevo que no conocía a nadie pero que estuvo escuchándonos hablar sin perder el interés ni un segundo.

Pude ver su erección. Le gustaba lo que escuchaba. Sabía que era una de nosotras.

Me acerque sigilosamente mientras seguía hablando para no levantar sospecha hasta que pude susurrarle al oído:

—So puta.

Pude verlo en su cara. Era como nosotras. Debía ayudarlo, así como me ayudaron a mí. Su viaje estaba a punto de comenzar

 

FIN.

sábado, 27 de junio de 2026

Llevas mis shorts cortos Papi

Es día de traducción y toca una de uno de mis blogs favoritos. Algo que tiene ese blog es que logra condensar una historia en pocas palabras, ojala tener ese don. Intente mantener el mismo color pero el tipo de letra es diferente. El link a la publicación original se los dejo aquí mismo y sin más, disfruten la ultima traducción el mes.

Are you wearing my short shorts, daddy?

martes, 23 de junio de 2026

I hate my sister

Hoy les traigo la traducción de una historia que me gusta mucho, es pequeña y sencilla. Para "todas la edades" pero con un toque de maldad. Es antigua (del 2009) y se nota por el estilo de escritura (me recuerda un poco a wattpad). Espero que la disfruten.

I hate my sister

I hate my sister (Odio a mi hermana) por shinmegamitenseiharuhi

1 - Parte 1 - The swap/El Cambio  

Resumen: Mark intercambia cuerpo con su hermana pequeña el día de su cita especial

Hola, soy Mark y tengo una hermana pequeña llamada Ashley... la odio.

Un día, invité a mi novia a quedarse a dormir y ver una película de terror juntos, pero esa noche tuve que cuidar de mi hermana, ¡y lloró mucho, así que no pude ver la película!

Otro día, estaba con mi novia en casa y ella tenía miedo del "monstruo del armario"... ¡Tuve que revisar su habitación y no encontré nada! ¡Interrumpió mi cita!

Cada noche se hace pis en la cama, así que al día siguiente me río de ella, ¡es como un bebé que necesita pañales!

¡Cada vez que hago algo malo, le echo la culpa a ella! ¡Es muy gracioso porque no sabe defenderse! ¡jaja!

¡Bueno, hoy es el día en que voy a invitar a mi novia a una cita romántica en un restaurante de lujo y después de eso... ella estuvo de acuerdo en que vamos a tener relaciones sexuales en su casa! ¡Será mi primera vez y por supuesto que estoy emocionado por eso!

Yo: ¡jajaja! ¡Voy a tener una cita romántica con mi novia esta noche!

Ashley: mamá, ¡mi hermano mayor está pensando en algo erótico otra vez!

Mamá: ¡vamos Mark, estás hablando con tu hermana pequeña!

Yo: ¡Te odio hermanita! ¿Y por qué estoy hablando contigo? Ni siquiera sabes lo que significa "sexo" o "erótico"... ¡sólo eres una niña de 5 años!

Ashley: saca la lengua* ¡Yo sé muchas cosas! Sé cosas como "el poder de un deseo". Algún día se te concederá tu deseo si eres una buena niña.

Yo: Vamos, Ashley. Eso es sólo algo que te dijo mamá. No es verdad.

Ashley: ¡sí que lo es! Y algún día desearé ser mayor y que tú seas... ¡una niña! ¡Igual que yo! Así que te quitaré a tu novia y tendré este "Sexo" con ella... y tú serás sólo una niña pequeña llevando panties de niña pequeña

Yo: ¿Igual que las tuyas? Déjame ver...

La levante y vi debajo de su vestido, llevaba unas pantis de "Cenicienta, la princesa Disney"

Yo: justo lo que pensaba, llevas panties de niña. Eres muy inmadura, jeje.

Ashley: ¡déjame bajar! ¡Déjame bajar!

Después de toda la mañana de ir al colegio y comer y ese tipo de cosas, era "la hora de la siesta de mi hermana" así que se fue a dormir. De alguna manera, yo también tenía sueño, así que dormí en mi habitación de chico mayor.

Después de la siesta, abrí los ojos y de alguna manera mi habitación era un poco diferente: la habitación era toda rosa y olía a rosas. Había un póster gigante de "Tres espías sin límite” en la pared, y peluches de osos, conejos y ponis por todas partes. Había una alfombra gigante con forma de corazón en el suelo y yo estaba en una cama gigante de "princesa Disney".

Yo: ¿qué está pasando aquí? Esta no es mi habitación. Esta es la habitación de mi hermana y... 

Me miré las manos y eran un poco suaves y pequeñas. Sentí mi pelo un poco más largo, me tocaba el cuello por detrás. Mi voz parecía un poco de niña. Sentía un poco de brisa ahí abajo así que toqué "muy abajo" para descubrir...

Yo: ¿¡mi pene se ha ido!? ¡Oh Dios mío! ¡Soy una niña pequeña!

Me miré en un espejo y allí estaba

Yo: No soy una chica cualquiera, ¡soy mi hermana pequeña Ashley!

Ashley: así es, hermano mayor... ¿o debería decir hermanita?

Ashley apareció en la habitación: ¡estaba en mi cuerpo!

Yo: ¿tú eres yo? ¿hemos cambiado de cuerpo? Pero, ¿por qué?

Ashley: ¡Ya te lo he dicho! Es el "poder de un deseo".

Yo: ¡No podemos cambiar de cuerpo! ¡Hoy no! ¡Iba a tener una cita romántica con mi novia!

Ashley: awwww, eso es terrible, hermanita. Pero no te preocupes, ¡tendré esta "cita" y el sexo también con tu novia!

Papá: oh no, no lo harás, hijo mío.

Papá apareció en la habitación, pensaba que mi hermana era yo y yo era ella.

Papá: Mark, tendrás que cuidar de tu hermanita esta noche porque tu madre y yo vamos a tener una cita romántica en la ciudad.

Yo: ¡Sí! ¡Así que supongo que no tendrás la cita esta noche!

Ashley: eso es lo que piensas, hermanita. Invitaré a "mi" nueva novia a mi casa y ¡tendremos la cita aquí! ¿No es bueno? Así verás toda "nuestra" relación juntos... pero no podrás ver la escena de sexo porque todavía eres una niñita de 5 años, ¿verdad?

Yo: grrrr, ¡te voy a atrapar!

Ashley: mira que tenemos aquí....

Mi hermana (en mi cuerpo) me levantó y vio mis panties de niña "princesa Disney cenicienta

Ashley: justo lo que pensaba: llevas panties de niña. Eres tan inmadura, jeje.

Yo: ¡bájame! ¡bájame!

 

2 - Parte 2 - Niña pequeña  

Resumen: Mark sigue atrapado en el cuerpo de Ashley y es hora de la cita romántica de "Mark" *Fin de la historia*

Esa noche, "mi" novia vino a su cita romántica con mi hermana...

Novia: ¡hola, cariño! ¡Estoy preparada para hoy! ¡Incluso he decidido ponerme lencería sexy! Mira...

Ashley: ¡qué sexy! Oh, ¡empecemos la noche viendo películas de terror juntos!

Yo: ¡yo también las veré!

Novia: ¡oh, hola pequeña! ¿Tú también vas a ver? Está bien, pero por favor no llores con las escenas de terror... a las niñas pequeñas siempre les asusta la violencia.

Yo: ¡no pasa nada porque no soy una niña!

Novia: tehee, eres tan mona. Claro, ¡vamos a ver la película!

Empezó la película de terror y entonces, ¡sentí unas ganas enormes de llorar! No sé por qué lo hice, pero lloré mucho. Las lágrimas caían de mis ojos y mi llanto no era diferente al de mi hermana cuando era pequeña. ¡Incluso creo que lloré más que ella!

Novia: owwwwww. Toma, toma. No te preocupes, pequeña, ahora está todo mejor. La estúpida película te asustó, ¿verdad?

Ashley: ¡claro que te asustó! Porque no eres más que una niña frágil. No eres lo bastante "adulta" para ver la película. Pero no te preocupes, ¡la próxima vez elegiré "mi pequeño pony" para que la veas!

Me sentí muy avergonzada por la situación. Entonces, Ashley dijo que era "la hora de dormir de los niños" y me puso a dormir. Incluso me dio un beso en la frente.

Ashley: ¡que tengas un buen sueño, mi dulce princesita!

Intenté dormir en mi nueva habitación de niña, ¡pero no pude! Oía algo dentro del armario y mi mente de niña volvió a asustarme.

Me acerqué a Ashley y a mi novia. Se estaban besando y las interrumpí.

Ashley: ahora, ¿Qué pasa?

Yo: es...es...¡el monstruo del armario!

Ashley: ¡vamos! ¡Eso ni siquiera existe!

Yo: ¡Pero es real! Lo he visto (¿en qué estoy pensando?)

Ashley: vale. Voy a ver si estás mintiendo o no. ¡Si no encuentro ningún monstruo te daré unas nalgadas!

Ashley fue a mi habitación y no encontró al monstruo del armario.

Ashley: ¿ves? ¡No hay monstruo!

Yo: ¡pero si lo he visto!

Novia: ¡es sólo la puerta! ¡Parece que hay que castigar a alguien!

¡Ashley y mi novia me sentaron de rodillas, me bajaron las bragas y empezaron a azotarme! A mi niña le dolía el culo.

Yo: ¡ay! Parad, por favor. ¡No soy una niña pequeña! ¡Soy un niño grande! ¡Ay! ¡Me duele!

Después de las nalgadas, me entró sueño debido al metabolismo de mi niña así que empecé a dormir.

A la mañana siguiente, me desperté y vi que seguía en la habitación de mi hermana y en el cuerpo de mi hermana. Pero algo se sentía diferente... ¡estaba sintiendo mi cama un poco mojada!

Yo: ¡oh no! ¡Me he meado en mi cama!

Ashley vino en ese momento y se río de mí. Entonces, vino mi madre y me cambió el pañal

Mamá: querida Ashley, si vuelves a hacer cosas así tendrás que llevar pañales para siempre

Ashley: awwww, eso estaría bien, ¿verdad, hermanita mía?

Me dio mucha vergüenza, pero después del cambio, recordé lo que me hizo cambiar de cuerpo con mi hermana: "el poder de un deseo"

Yo: ¡eso es! ¡El poder de un deseo! Ahora soy una niña pequeña, así que puedo pedir cualquier cosa y se hará realidad.

Ashley: ¿En serio? ¡Pues inténtalo!

Yo: Deseo volver a tener mi cuerpo..............................................................¿Por qué no funcionó?

Ashley: jeje, no lo sé. A lo mejor es porque no eres una niña "Buena". Supongo que te quedarás en este cuerpo de niña ¡PARA SIEMPRE!

Yo: ¿qué? ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

Ese día lloré mucho pero no podía hacer nada.

Así pasaron los días y no pude volver a mi cuerpo normal. Ashley (en mi cuerpo) tiene sexo todas las noches con mi novia, tengo que aprender a bailar ballet como una niña normal y todos los días trato de usar calzoncillos de niño, pero son demasiado grandes para una niña como yo (mi hermana dijo que era gracioso verme tratando de usar calzoncillos).

Eso es todo, ahora soy Ashley y Ashley ahora soy yo, tal como ella deseaba... sólo soy una niña pequeña que lleva bragas de niña pequeña.


domingo, 21 de junio de 2026

24 horas de Celebración

Como les prometí les traigo una entrada para celebrar el día del padre. si hay alguno aquí felicidades, al hacer esto me di que no hay un día fijo sino que es cada tercer domingo de Junio (y en algunos países varía), cada día se aprende algo nuevo. Aún quedan dos historias del Especial del orgullo y dos traducciones para este mes, sin más disfruten la historia.


24 horas de Celebración

Joaquín estaba cansado, llego a su casa del trabajo y solo quería cenar, bañarse y relajarse viendo su serie favorita. Pero por desgracia no todo puede ser bueno.

En cuando se bajo del auto y se acerco a la puerta pudo escuchar los gritos de toda su familia, no quiso abrir la puerta. Una parte dentro de él quería darse la vuelta y salir de ahí sin mirar atrás, pero por desgracia su gran sentido de responsabilidad le impidió hacer tal acto de desaparecer para siempre.

Todos los días era lo mismo una y otra vez. Llegaba a la casa y había gritos por todas partes. Si no era su esposa Consuelo con su hija Rebecca era su esposa con su hijo Javier o una pelea entre ambos hijos por cosas insignificantes.

El hombre de 53 años abrió la puerta solo para encontrarse a su esposa gritándole a su hijo sobre hacer los deberes del hogar.

—Cuando yo tenía 16 igual que tú —gritaba Consuelo a su hija— mi madre me ponía a lavar la ropa y a servir la comida a mis 6 hermanos.

—Y ahora tienes 46. No tengo la culpa que pienses que eso. Javier también lo puede hacer, míralo ahí sentado jugando con sus jueguitos.

Javier estaba con su consola y sus audífonos puestos ignorando los gritos de las mujeres de la casa. El chico de 20 años odiaba estar en casa, amaba su vida universitaria en el campus. En la mañana ir al gym, después ir a clases y al final salir con sus amigos al bar más cercano a conquistar chicas. Lastima que había paro así que tenía que estar en su casa encerrado con sus personas menos favoritas.

—Amor, cálmate por favor —intento mediar Joaquín— yo hoy lavaré los platos. ¡Javier! Ayúdale a tu madre a limpiar la mesa y tu pequeña ayuda a tu madre con la comida.

De alguna manera logro calmar las aguas. La cena fue tranquila comparado con lo de antes, el hombre pudo disfrutar la cena sin muchos contratiempos. Mañana era sábado e iba a descansar. No tenía nada planeado y dudaba que su familia planeara algo así que pensó que pasaría todo el día descansando, eso sí, si su familia no empezaba otra pelea de la nada.

Después de lavar los platos se fue directo a la cama, estaba agotado como para bañarse o ver la televisión.

Su familia se quedo en la sala principal apenados de ver al hombre de la casa tan deprimido.

—No podemos tratar así a su padre. Él sale a trabajar todos los días para traer a la casa algo de comer y ustedes me hacen regañarlos —decía Consuelo.

—Mañana es el día del Padre, deberíamos hacer algo por él, es lo menos que podemos hacer por él. Eso y no pelear por lo menos un día —sugirió Javier.

—Tengo una idea. Se que sonará loco pero mi amiga es una bruja. Ella me debe un favor. Podríamos hacer que su día fuera más placentero. Pero tienen que confiar en mi y estar de acuerdo para que funcione.

Juntos idearon el plan para que su padre pase el mejor día de todos. El hechizo requería que todos estuvieran de acuerdo y había unas pequeñas clausulas que debían evitar. En cuando estuvieron listos bajo la luz de las velas a las 3 de la mañana recitaron los canticos arcanos y fueron a dormir confiando en las palabras de Rebecca.

Joaquín despertó como todos los días solo que extrañamente esta vez no estaba cansado, miro la hora del reloj que había en la recamara y eran las 8 de la mañana. Se sorprendió pues su cuerpo estaba acostumbrado a despertarse más temprano. Se levanto rápido y hasta ese momento se dio cuenta que no estaba en su habitación, se sorprendió viendo que estaba en el cuarto de su hijo.

Bajo la vista solo para notar la falta de su panza cervecera en cambio veía sus músculos tonificados.

—¿Eh? —se tapó la boca.

Esa no era su voz. Tardo en comprender, pero cuando lo hizo por fin entendió que estaba en el cuerpo de su hijo.

—¡Consuelo! ¡Javier! ¡Rebecca! —grito el padre a todo pulmón.

Bajo del segundo piso a la sala de estar solo para encontrarse a su esposa e hija ya despiertas junto a su cuerpo que supuso que estaba habitado por Javier.

—¡Papá cálmate! —dijo Javier en el cuerpo de su padre.

—Podemos explicar todo. Solo no entres en pánico —continuo su hija.

Y así fue como explicaron todo. El hechizo era un pequeño conjuro de cambio de cuerpo. Cada uno le prestarían a Joaquín su cuerpo por 8 horas. 8 horas como Javier, 8 horas como Rebecca y finalmente 8 horas como Consuelo.

—Pero… ¿por qué? —fue todo lo que pudo declarar.

—Por todo lo que haces por nosotros. Tu eres el sostén de la familia, era necesario que descanses. Desde que te conocí hace 25 años no has dejado de trabajar ni un solo día. Te lo mereces más que nadie —dijo su amada esposa.

—Ya llevas en mi cuerpo 5 horas —comento Javier— ¿Por qué no vas al gym para distraerte? Eso siempre despeja mi mente. Rebecca y mi mamá ya hicieron planes para ti en sus cuerpos. Conmigo solo disfruta mi fuerza y mi juventud.

Con un poco de ayuda de su hijo, Joaquín fue al gimnasio por primera vez en su vida. Javier le dijo que le pidiera ayuda al instructor para las rutinas. El señor en cambio se quedo admirando su cuerpo juvenil, hacía años que no tenía un cuerpo en forma.

Hizo las rutinas básicas, pero en medio de su programa su vista lo hacía voltear hacia las chicas en las otras maquinas. Estaban en forma y eran muy hermosas. Cuando una de ellas lo atrapo viéndola pensó que llamaría a seguridad para reportarlo como un pervertido, pero en cambio le sonrió y le dio una mirada de cómplices.

Ella se acerco y empezaron a charlar, el señor ya mayor sin saber mucho de los temas de ahora intento seguir la conversación sin hablar demasiado, solo necesario. Haciendo uno que otro comentario en referencia al físico de la chica.

—Eres muy atento y sabes escuchar. ¿No te gustaría ir a tomar un café después de esto? —le dijo la chica.

—Sería un placer pasar el rato con una mujer tan hermosa como tú.

Fue al vestidor corriendo para poder ir con la chica, se tomó una ducha rápida y salió volando solo que en cuanto volvió con ella sintió como su cabeza giraba y de repente estaba en otro lado. Se dio cuenta que su tiempo como su hijo había acabado.

Estaba en un lugar en el centro de la ciudad, afuera de la plaza comercial favorita de sus hijos. No tuvo que buscar un espejo para saber con quién había cambiado solo tuvo que mirar hacia abajo para ver los pechos firmes que tenía.

Era su hija Rebecca.

Si el cuerpo joven de su hijo se sintió fuerte y lleno de energía en el cuerpo joven de su hija se sentía pequeña y sexy. Era moralmente incorrecto decirlo por ser su padre, pero el cuerpo de Rebecca era sexy, no era una modelo ni nada de eso, pero tenía una buena figura, unos pechos bien vistos y un trasero firme y grande.

El aire entro por sus piernas, estaba usando una falda muy corta que si hubiera sabido lo pequeña que se veía hubiera impedido a su hija no solo usarla sino comprarla en primer lugar. Sus zapatos de tacón (no muy alto) hacían difícil el caminar y su cabello le estorbaba por el aire que hacía.

Estaba en la entrada del centro comercial perdido sin saber que hacer hasta que se dio cuenta de la bolsa rosa que llevaba en el hombro. Ahí ella guardaba su celular, maquillaje, condones y una nota dirigida a él.

“Papá si lees esto es porque ha llegado la hora en la que estas en mi cuerpo. Estoy muy emocionada que hice muchos planes para que disfrutes la estancia en mi cuerpo primero necesito que…”

Joaquín decidió dejarse llevar por los deseos de su familia y siguió el plan de su hija a pesar que no le gustaba en nada.

El primer paso era ir a la Boutique Fomoria. Era una tienda algo cara pero que había ofertas de verano y rebajas por liquidación en esas fechas.

—Aprovecho que voy a estar en su cuerpo para comprarle ropa —murmuro la niña temporal.

Estaba lleno por las ofertas y tuvo que luchar por entrar con otras chicas. Buscar ropa de la talla de su hija era una batalla campal, le arranco una blusa de las manos a otra niña y araño el cabello de otra chica solo para conseguir unos jeans que se veían bonitos.

Cuando consiguió suficiente ropa siguió la parte más difícil de todas. Entrar al probador a probarse la ropa.

Era un lugar prohibido para los hombres y ahora el padre de familia tenía que cambiarse en frente de mujeres que tenían desde los 15 años hasta los 60.

Era un hombre de valores y respetuoso, pero eso no impidió voltear de vez en cuando a ver a una que otra chica. Joaquín sin embargo estaba más ocupado intentando evitar ver el cuerpo de hija al cambiarse.

Toda la ropa que eligió se quedaba pegada a su cuerpo, haciendo resaltar sus curvas y no dejando nada a la imaginación. Salió de ahí con algo de ropa que esperaba que a su hija de gustará usar.

“Comprar ropa es muy divertido papi, pero lo es más comprar ropa interior. Espero que no te moleste, pero necesito que compres algunas prendas para mí. No te preocupes, así vivirás la experiencia completa” decía la carta de Rebecca.

Se quedo frente a la tienda de Victoria's Secret varios minutos parado sin hacer nada. Si comprar ropa y usarla era algo que un padre no debía hacer entrar a una tienda de ropa interior para su hija era algo fuera de los límites.

“Lo siento hija. Me largo” pensó el hombre.

Lastimosamente al darse la vuelta el destino le tenía algo.

—¡Rebeeeeeee! —grito una chica de la edad de su hija.

El padre pudo reconocer ala chica como Zahorí, una de las amigas de Rebecca y con quien había convivido en lo más mínimo.

—Zahori… ¿Qué haces aquí?

—Venía a comprar algo de ropa en Victoria's Secret y parece que tú también. Vamos a comprar juntas amiguis.

La propuesta dejo helado a Joaquín. Sin poder responder la chica tomo su mano y la jalo adentro de la tienda.

Para un hombre la ropa interior solo consistía en calzoncillos y boxers. Y calcetines. Para una mujer era un mundo en si mismo, había mil variedades de sostenes y de bragas en todos los tamaños, colores y formas. Él no sabía en donde buscar… pero Zahori sí.

—Mira llévate este, este esta lindo también llévatelo. Este es sexy ponlo ahí, este es más casual también ponlo. Este no es de viejita déjalo.

Parecieron unos minutos, pero fueron horas buscando ropa y probándosela.

A diferencia de la Boutique Fomoria los vestuarios eran individuales, pero para su desgracia Zahori quería que los modelara.

Ahí estaba el un hombre de 53 años, padre de familia modelando frente a una niña de 16 años en el cuerpo de su hija.

Zahori también modelo frente a él e incluso tuvo que tomarse fotos para aparentar. 

Salió de la tienda sintiéndose sucio. Se decidió de la amiga de su hija y fue a la entrada del centro comercial en donde su hijo estaba esperándolo en su auto.

—¿Cómo te fue “hermanita”? —dijo el chico.

El tiempo en el centro comercial como una mujer es relativo, pueden estar comprando unas horas, pero cuando salen se fue todo el día.

—No puede ser son las 6:58 —se sorprendió Joaquin— te juro que pasé menos tiempo ahí. Espera eso quiere decir…

—Si, prepárate. En cualquier momento volverás a cambiar. Mi mamá estaba muy emocionada con lo que planeo esta noche. Me siento mal por no planear algo bueno con mi cuerpo. Si hubiera tenido más tiempo…

Joaquín no pudo escuchar a su hijo terminar la frase porque se sintió mareado y cuando recupero el conocimiento estaba en su casa. Frente a él estaba el espejo de su cuarto, el espejo del tocador y devolviéndole la mirada estaba la cara de su esposa, arreglada con maquillaje y un vestido. Lista para salir.

Si bien su esposa tampoco estaba en buena forma, tenía unos kilos de más que se notaban en las lonjas y varices en sus piernas, él aun la consideraba bella y cada día que se levantaba en las mañanas admiraba su belleza.

Después de pasar más de medio día en tacones caminar con unos más grandes que había escogido su esposa fue muchísimo más sencillo, la facilidad con la que logro adaptarse a su cuerpo de mujer madura le sorprendió bastante.

Bajo las escaleras para encontrarse a su esposa en su cuerpo arreglado listo para salir a cenar.

—¿Qué está pasando? —se preguntó Joaquín.

—Vamos —dijo Consuelo en su cuerpo temporal— el carruaje la espera bella dama.

El hombre se sonrojo. Salieron afuera y se encontraron con un auto que los estaba esperando para ir al restaurante a cenar.

El lugar no era muy lujoso, pero a veces no importa el lugar sino la persona con la que pasas todos esos momentos. Reservaron una mesa con vista al jardín y pidieron sus platillos favoritos.

—¿Como? —dijo Joaquín en medio de la comida.

—Bueno nada de esto lo hubiera logrado sin la ayuda de tus hijos. Javier podo el césped, pinto la mesa de afuera y algunos trabajos más en el poco tiempo que estuvo en tu cuerpo. Rebecca busco tus mejores ropas para que te vieras guapo, quería que nos viéramos bien el día de hoy. Incluso tuvo que bañarse en su cuerpo y realizar sus rituales de belleza en tu cuerpo, debes de agradecerle después. Yo hice las reservaciones y planeé esta noche. Use mi mejor vestido y busque el mejor tutorial de maquillaje que encontré, quería que te sintieras como una mujer bella esta noche.

El ex—hombre no se lo podía creer. Su familia la cual todo el tiempo se la pasaba discutiendo sin descanso se logro poner de acuerdo para celebrar su día. No era lo que esperaba, pero se divirtió mucho en los cuerpos de sus hijos y ahora estaba teniendo una hermosa cena con su bella esposa, aunque no como se lo imaginaba.

Por primera vez en mucho tiempo pudieron platicar sobre su día tranquilos sin que nada interrumpiera su momento de esposos, Joaquín recordó porque amaba a su esposa y se enamoro aún más de ella.

—Vamos —dijo Consuelo al terminar la cena— antes de ir a casa hay una sorpresa más. Algo que no le conté a nuestros hijos.

Su transporte personal que rentaron por esa noche los llevo a un motel en los limites de la ciudad, un lugar intimo para ellos dos.

—Esto no está bien… no debem…

—Shhh —su esposa lo interrumpió— déjate llevar. Te enseñare el verdadero placer en mi cuerpo.

Con mucho cuidado y cariño Consuelo empezó a tocar a su esposo en su cuerpo, ella lo conocía como la palma de su mano, tocando cada parte que sabía que le gustaba, llegando a zonas que él nunca toco pero que ella lo hacía.

Joaquín se tapó después de que su esposa le quitara la ropa y lo dejara en lencería. Tenía mucha pena de mostrar su cuerpo.

—No tienes nada que ocultar, he visto ese cuerpo cada día de mi vida, conozco cada arruga, cada varice, cada lonja. Amo cada parte de mi ser y es hora de que tú lo hagas también.

Decir lo que paso después no es necesario, solo basta que sepan que Joaquín no contuvo sus gemidos y pidió que la penetraran más duro. No usaron condón esa noche, ella le prometió que no era necesario.

La noche se fue y el día siguiente llego. Cuando Joaquín se despertó en lugar de regresar a su cuerpo como le prometieron se encontró que seguía en el cuerpo de su esposa.

—¡Noooooooooo! —grito.

Despertó a su esposa y la obligo a cambiarse rápido para regresar con sus hijos a su casa y descubrir lo que había pasado.

—Esto no tiene sentido —dijo Rebecca revisando los mensajes de su amiga— papá debía de regresar a las 3 de la mañana. Lo único que podría impedirlo es que tuvieran sexo sin protección y el semen llegara a su vagina, pero antes de hacer el intercambio le dijimos a mamá eso. Era la cláusula más importante.

Joaquín volteo a ver a su esposa. Ella no le dijo nada de eso, incluso le dijo que lo hicieran sin protección. Ella la lleno de semen no una sino tres veces en la noche. Es más, seguía llena en ese momento pues no pudo limpiarse por regresar rápido.

—¿Qué hiciste? —le grito— tu lo supiste desde el principio. Tu me manipulaste para dejarme atrapado en tu cuerpo.

—Amor, no culpes a nadie más que a mí. Tienes razón, yo planee esto. Pero fue por tu bien —le dijo.

—Como puede ser por mi bien si…

—Trabajas todos los días sin descanso. Lo has hecho toda tu vida y gracias a ello nunca nos ha faltado nada a nosotros. Te mereces una jubilación anticipada, aunque no como esperabas. Quiero reponer todos esos años que has luchado por nosotros.

Joaquín no estuvo de acuerdo, pero no le quedo de otra que aceptar pues el intercambio era permanente. Aun si quisiera regresar a trabajar su esposa no tenía ningún papel que avalara sus conocimientos y tampoco ninguna experiencia. Estaba atrapado como ama de casa por el resto de su vida.

Eso no fue lo peor que le paso, un mes después tenía vómitos en la mañana, su hija le convenció de hacerse una prueba de embarazo y casi se desmaya al ver que salió positiva.

El embarazo fue difícil, a una edad tan “grande” era de alto riesgo requería muchos cuidados. Cuando por fin tuvo a su bebe fue la madre más feliz del mundo.

Ahora era mayo, Consuelo estaba en toalla pensando en los últimos meses, se había adaptado a su nueva vida como madre de tres hijos y ama de casa a tiempo completo. Su esposo trabajaba duro para que no le faltara nada ni a ella ni a sus hijos. Todo siguió igual a excepción del nuevo integrante de la familia.

—Bueno mamá —dijo Rebecca— al menos no tuviste que esperar un año para que celebremos tu día. Feliz 10 de mayo.

Se hija le abrazo. Y le dio un regalo envuelto en una caja. Al abrirlo era un cupón para cuidar a su hermanito esa noche, una reservación a un motel y una caja de condones.

—Solo por si acaso —menciono Rebecca— no quiero otro hermanito.

 

FIN.