Prologo
En un laboratorio de investigación en
medio de la gran ciudad el Doctor Jeremías estaba preocupado por los resultados
de sus últimos estudios y análisis.
Llevaba ya varios meses sin encontrar
ningún avance significativo, todo lo que había, logrado carecía de una validez
académica. La escuela que lo financiaba lo estaba presionando y su
investigación corría peligro.
La única razón por la cual aún no
estaba en la calle era por su reputación y sus logros académicos que le
precedían, a cualquier otro investigador le hubieran cerrado su proyecto y lo
hubieran despedido.
Eran las 3 de la mañana y estaba solo
en su oficina, cansado pues llevaba varios días sin dormir ni comer bien, no
quiso salir de ese edificio hasta lograr algún avance palpable.
Rendido en medio de sus libros y
documentos académicos tomo su teléfono y llamo a su amigo.
- Jeremías es un placer hablar
contigo.
- ¿No le molesto Doctor Fournier?
- Amigo aquí son las 11 de la mañana.
Me sorprende tu llamada, ¿Qué necesitas?
- Me rindo. Necesito tu ayuda.
- ¡Sí! Sabía que lo harías. Mi equipo
y yo no te decepcionaremos. Tenemos ya el equipo en América, dame unos días y
entonces podrás usarlo.
El doctor colgó y se pregunto si había cometido un error.
***********************************************************************************************************
Instintos Maternales
Harold había bajado por la correspondencia esta mañana, no quiso abrir el sobre hasta subir a casa.
Dentro no quería hacerlo, pero no le
quedo de otra más que abrirlo temiéndose lo peor, dentro sus temores se
conformaron.
Era su recibo de rento que vencía en 5
días, con mucho esfuerzo lograron pagar el del mes pasado y no veían como pagar
el siguiente.
Sus pensamientos se interrumpieron al
escuchar a su hermana Natalie gritar en la cocina.
Ellos dos vivían en el mismo
apartamento, sus padres murieron hace 5 años y no quisieron mudarse pues ese
lugar había sido su hogar toda su vida. Recibían algo de dinero del gobierno
por el accidente, pero con la creciente subida de precios de renta cada año ese
dinero rendía menos.
Y todo se complica hace 8 meses al
descubrir que su hermana estaba embarazada, sobra decir que el tipo que la
embarazo la dejo y todos los gastos quedaron a expensas de ellos dos.
Harold seguía estudiando y trabajaba
medio tiempo en un restaurante de comida rápida, pero recibía menos del mínimo,
Natalie trabajaba como asistente en una importante firma de abogados y ganaba
poco pero más que él.
El salario de los dos mas el dinero
del gobierno apenas alcanzaba para la renta y sus necesidades básicas pero el
embarazo de Natalie fue una variable que rompió el frágil equilibrio con el que
vivían.
- ¿Qué vamos a hacer? -preguntaba
Harold en la mesa mientras desayunaban.
- La semana pasada fue la última, me
dijeron que el ultimo mes saliera lo mínimo posible. Ellos no me van a pagar ni
me darán baja por maternidad. No sé qué hacer.
- Voy a tener que dejar la escuela,
por lo menos un semestre. Así podre encontrar un trabajo en condiciones para…
- No, no lo harás. Le prometí a mis
padres que terminarías tus estudios. No puedes dejarlo, no cuando estas tan
cerca y por mi culpa. Debe de haber una manera de solucionar esto.
Arreglando su mochila Harold se dio
cuenta del volante que le habían dado en la universidad hace días y lo había
guardado sin leerlo ni una sola vez, era de un experimento del Doctor Jeremías.
Buscaba sujetos de pruebas y pagaba muy bien. Y sorprendente mente uno de los
requisitos era estar embarazada.
- Es como un regalo del cielo -dijo
Natalie al leer el folleto.
- En realidad busca voluntarios tanto
embarazadas como personas normales, pero a las embarazadas les paga más.
Podrías aplicar ambos, necesitamos el dinero.
- Debemos ir, rápido. ¿Qué tal si se
cierran las vacantes?
- Tranquila hermana, estas cosas nunca
se llenan, a nadie le gusta ser un conejillo de indias.
Ambos chicos se dirigieron a la universidad a conocer al Doctor.
***********************************************************************************************************
- La duración del experimento son dos meses. No se pueden echar atrás. Abra una remuneración al principio y al final. Tendrán que venir una vez por semana y les daremos una hoja para que hagan un reporte semanal. Normalmente emparejamos las parejas al azar, pero si no quieren esperar hasta que alguien más llegue pueden elegir hacerlo entre ustedes. Aunque es raro hacerlo siendo familiares cercanos -les comentaba la asistente del Doctor, Vanessa- Cuándo hayan tomado su decisión me avisan. Estaré en el escritorio de allá.
Los dos hermanos leyeron el folleto de
pies a cabeza y lo releyeron una y otra vez.
- Esto es una locura -dijo Natalie.
- Vámonos de aquí, ni loco voy a
participar en este experimento.
El folleto detallaba la investigación
del Doctor Jeremías. Su campo de estudio era averiguar de donde venían los
instintos maternales. Sus experimentos anteriores en animales y en madres
humanos no habían sido muy concluyentes, necesitaba averiguar el núcleo de todo
eso.
Quería que un hombre experimentara el
embarazo, así que usando la tecnología patentada de su amigo Fournier iba a
hacer que un hombre y una mujer embarazada cambiaran sus cabezas. El hombre
tendía que vivir con un cuerpo embarazado mientras que la mujer viviría en su
cuerpo. No era un cambio de cuerpo como tal sino un cambio de cabezas que para
su experimento era esencial.
El cuerpo embarazado lograría afectar
la cabeza del hombre, era la gran pregunta que Jeremías quería responder.
- Pero si no lo hacemos no correrán
del edificio. Amo ese lugar, ahí crecimos. No quiero perderlo todo -lloraba
Natalie- todo esto es mi culpa si nunca me hubiera acostado con…
- Cálmate hermana. Tienes razón, a
veces hay que hacer sacrificios. Si tienes mi cuerpo aun podrías ir a tu
trabajo, además yo puedo tomar las clases en línea. Es un ganar-ganar. Además,
son solo dos meses ¿no?
- Hermano… gracias. Saldremos de esta
juntos.
Los hermanos fueron a hablar con
Vanessa, firmaron los documentos correspondientes y después ella cual los llevo
al cuarto en donde se llevaría a cabo el procedimiento.
- Son la primera pareja que esta
emparentada que participa en el experimento. La mayoría hasta ahora no se
conocían en nada, aunque un chico y una señora eran vecinos -les decía Vanessa.
- ¿Dolerá? -pregunto Harold.
- No lo hará joven -dijo el Doctor
Jeremías entrando a la sala- este es un procedimiento seguro y sin dolor. Fue
desarrollado por un gran amigo mío y está aprobado en todo el mundo. Puedes
buscarlo en línea si no me crees, es completamente legal.
Se acostaron en camillas conjuntas y
después de recibir la anestesia todo se volvió negro para ellos y perdieron el
conocimiento.
***********************************************************************************************************
- No me puedo mover, pásame un vaso de
aguar -dijo el chico a su hermana. Intento mirar sus pies, pero solo pudo ver
sus pechos grandes y su barriga gigante estorbando su vista.
- Sabes cuando yo te lo pedía me
decías que no era para tanto y que solo era una floja.
- Perdón yo no sabía…
- Es broma. Te voy a llevar una jarra
con agua fría. Me tengo que ir al trabajo rápido. Tengo que reponer los días
que no fui. Sabes, me alegro que me hayan dejado usar pantalones, es lo bueno
de tu cuerpo de hombre. Odio usar medias, faldas y tacones en el trabajo -decía
Natalie.
- Por lo menos tu lo disfrutas. Antes
de irte pásame mis audífonos, tengo que tomar mis clases en línea, no me quiero
atrasar con mis materias -dijo Harold.
- A la orden.
La chica le dejo sus cosas a su
hermano y se fue a su trabajo.
Harold tuvo que soportar estar en el
cuerpo embarazado de su hermano todo el día. Tenía vergüenza de salir y que
todo el mundo lo viera como una ballena gorda así que trato de salir solo al
vestíbulo cuando no hubiera nadie en la mañana y que la cámara de su laptop
mostrara solo su cara si tenía que hablar en clase.
Hablando se sus clases tuvo que
grabarlas pues tuvo que ir al baño muchas veces, el sabía que la vejiga de una
mujer embarazada era pequeña pero no esperaba ir tantas veces al baño.
En su tiempo libre en lugar de ir al
trabajo (al cual ahora no podía ir por obvias razones, al menos ahí si lo
dieron de baja por maternidad) ni al gimnasio se puso a leer los libros de
maternidad de su hermana.
Ahí vio todos los cambios que estaba
experimentado su cuerpo, no solo era su barriga la que creció sino también sus
pechos.
Al estar sola y sin ruido pudo
escuchar los latidos de su sobrino y se emocionó mucho cuando sintió como se
movía dentro de él.
-
¡Nat, Nat! El bebé se movió. Fue hermoso -le gritaba Harold a su hermana cuando
volvió del trabajo.
-
Me alegro que lo disfrutes, cuando lo haga a cada rato vas a desear que se
mantenga en paz para poder dormir.
Y
como si sus palabras fueran una profecía esa noche el bebe no de dejo de
moverse y tampoco dejo de levantarse para ir al baño.
Los
días siguientes fueron igual y al termino de la semana Harold tenía unas ojeras
gigantes pues no había podido dormir bien ni un solo día de la semana.
***********************************************************************************************************
El
tiempo no se detiene para nadie y el momento del parto se acercaba cada vez
para y con ello el fin del sufrimiento de Harold.
Los
momentos que disfrutaba al principio ahora los odiaba, no se podía concentrar
en sus clases en línea y sus calificaciones se resentían, por lo menos no iba a
perder el año.
Mientras
eso pasaba veía a su hermana disfrutar cada vez más su cuerpo, ella podía
moverse a todas partes con su cuerpo juvenil lleno de energía y sin tener que
preocuparse de tener una vida dentro de ella.
El
cuerpo también vino con los antojos de embarazada, pidió una pizza con helado
de fresa, un sushi bañado en chocolate y demás monstruosidades gastronómicas
que se avergüenza de haber comido.
Su
día de parto era en 3 días, pero en cualquier momento podía suceder, el chico
estaba nervioso, había ido a ver varias veces al Doctor Jeremías el cual le
hizo varios estudios y le obligo a llenar muchos formularios. Su asistente
Vanessa se porto bien con él y lo ayudo en todo lo que pudo.
-
Normalmente digo que las mujeres debemos estar unidas en esto y que los hombres
nunca entendían nuestro dolor, pero contigo no es el caso -decía Vanessa en una
de las revisiones semanales.
Ella
fue de mucho apoyo.
El
día antes del parto estaba descansando leyendo uno de los libros de maternidad
que le faltaban cuando vio a su hermana bajar con su cuerpo.
-
¿Qué carajos estas usando? -grito Harold al ver a su hermana.
La
chica se había arreglado para salir a una fiesta, estaba usando un vestido muy
femenino, tacones de aguja y a leguas se veía que tenía pene. Si no fuera por
eso cualquier lo confundiría con una mujer.
-
Lo siento hermano. Las chicas me invitaron a una fiesta y no pude decirles que
no. Siento no poder cuidarte esta noche. Necesitas algo antes de irme.
-
No puedes usar eso, es mi cuerpo.
-
Es mío hasta que termine el experimento. No se te olvide tomarte tus vitaminas
y descansa, mañana será un día ajetreado.
Ella
salió de la casa. Harold solo esperaba que no hiciera algo raro con su cuerpo,
pero viendo la manera en que iba vestida no tenía esperanza alguna. Así que
solo durmió y espero lo peor.
El
día siguiente al despertar salió a la sala y vio a su hermana dormida en el
sofá toda desarreglada, con uno de los tacones rotos y manchas de liquido en la
parte de debajo de su vestido.
Harold
iba a quejarse, pero de pronto sintió un dolor, sabía lo que era. Lo había
leído cientos de veces en esos libros que su hermana compro.
Eran
contracciones. Ya las había tenido anteriormente, pero esta vez eran más
fuertes. La fecha de parto prevista era hoy y parece que se iba a cumplir el
pronóstico.
Despertó
a su hermana con un grito y sin cambiarse salieron como pudieron directo al
hospital.
Natalie
llamo al Doctor Jeremías para avisarle que su hermano entró en labor de parto.
Lo
que paso al dar a luz fue lo habitual, espero varias horas hasta que llego el
momento. La llevaron a una habitación en donde Natalie ya no pudo entrar, se
quedo fuera esperando preocupada por su hijo y su hermano.
Por
suerte no paso nada grave y todo salió bien. Todo eso duro unas 9 horas
aproximadamente. Vanessa estuvo con ella apoyándola en cada momento.
Después
de eso pudo ver a su hijo, era hermoso y por suerte no se parecía en nada al
padre.
***********************************************************************************************************
Los días siguientes fueron un remolino para
todos los miembros de la familia, con un nuevo bebé en la casa todo se puso
patas arriba.
Harold
descanso como nunca antes. Natalie pregunto si podían cambiar de vuelta para
darle un descanso a su hermano, pero el Doctor Jeremías se negó.
-
La duración del experimento era de dos meses, apenas llevan un mes y varios
días. Además, es peligroso hacerlo en el estado en que se encuentra tu hermano,
está muy débil por el parto. Pero no te preocupes en cuanto todo termine podrán
regresar sanos y salvos.
El
Doctor Jeremías y Vanessa se volvieron en inquilinos recurrentes después de
eso, el Doctor quería ver de primera mano como influyo el embarazo con la
psique de Harold, Vanessa tomaba los datos y cuidaba del cuerpo que habitaba
ahora el chico.
Darle
de comer a su sobrino con los pechos de su hermana fue surrealista para el
chico, Natalie estaba celosa pero no le quedaba de otra más que aceptar eso.
Ella
sintiéndose culpable por el sufrimiento de su hermano ayudaba con su hijo, se
levantaba en la noche cuando lloraba sin control.
Cuando
todo se estabilizo el Doctor y su asistente lo dejaron en paz, y la casa entro
en una calma aparente, la cual duraba hasta que el bebé volviera a llorar.
-
Verte a si con mi hijo en tus brazos mientras lo alimentas me hace arrepentirme
de haber entrado al experimento -decía una melancólica Natalie.
-
Bueno te libraste de todos los malos momentos, déjame por lo menos disfrutar
los bueno -respondió Harold.
Todas
las amigas de Natalie llegaron a ver a su hijo lo cual hizo sentir muy incomodo
a Harold. Pero lo que lo hizo sentir peor fue ver a sus propios amigos venir a
su casa a felicitarlo. Obviamente les había dicho del experimento, pero no
quería que lo vieran así.
Las
semanas pasaron y fueron a la oficina del Doctor para concluir el experimento.
-
Parece que todo resulto en un éxito -dijo el Doctor- ustedes fueron los
primeros en concluirlo. La mayoría de las mujeres que entraron estaban al
inicio o en medio de su embarazo, pero ustedes no. Felicidades.
-
Gracias, supongo -exclamo Harold.
-
Entonces podemos regresar -pregunto Natalie.
-
Pues nuestros últimos estudios muestran que la salud de Harold esta en perfecto
estado. Todo esta bien, podemos hacer el procedimiento para regresarlos.
-
Sabes hermana -dijo Harold- disfrute mucho todo esto a pesar de las
desventajas. Nunca pensé que tendía la dicha de ser madre. Se que como tal no
es mi hijo, pero siento como si lo fuera. No te molesta dejarme en tu cuerpo
unas semanas más. Se que suena egoísta quitarte esos momentos con tu hijo, pero
me gustaría vivirlo yo mismo.
Natalie
se quedó pensando un momento.
-
Estoy ansiosa de recuperar mi cuerpo, pero tienes razón. Quien se llevo lo peor
fuiste tu y creo que te mereces disfrutarlo. Doctor podemos posponer el
intercambio otro mes.
-
Sí, no hay problema, siempre y cuando sigan viniendo a sus citas para
monitorear el avance.
-
Muy bien. Vámonos. Tenemos que pasar por mi hijo. Se quedo en casa de una amiga
-dijo Natalie.
-
Ya debe de tener hambre. Puedo sentirlo, mis pechos están escurriendo leche
-comento Harold.
-
Te dije que te ordeñaras antes de venir y que te pusieras un protector de… -le
regaño Natalie a su hermano mientras salían de la oficina.
-
¿Y bien? ¿Cuál es la conclusión a la que llego? -le pregunto Vanessa al Doctor.
-
Obviamente el chico desarrollo los instintos maternales debido a las hormonas
que segrega el cuerpo de su hermana.
-
Sabe para tener un doctorado es bastante tonto. Esos instintos pueden ser
genéticos, es verdad, pero lo que nos diferencia de los animales es nuestro
raciocinio. El desarrollo esos instintos por el amor que se formó entre ambos.
-
Sabes -respondió el Doctor- estas equivocada. Pero tenemos 9 sujetos más,
veremos quien tiene razón al final.
-
Ojalá usted viviera el embarazo Doctor, tal vez así sabría lo que es ser madre.
Vanessa
salió de la habitación dejando al Doctor pensando sobre lo que es ser una
madre.
FIN
No tenía una historia para este día hasta que recordé una imagen que vi hace algunos días. Es una historia un poco diferente a lo habitual. Ojala les guste. Si se lo preguntan está es la imagen que me inspiro. Créditos en la imagen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario