lunes, 11 de mayo de 2026

La Nueva Maestra (2/4)

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Parte III

Pablo y su asesora se dirigían al Pueblo en una camioneta del gobierno, el chico iba tomando su café leyendo los documentos que había firmado ayer.

- ¿Qué es esto? -dijo Pablo enojado.

- Son todas las cláusulas del contrato. -respondió la asesora.

- Pero el puesto es para una mujer y muchas de estas cosas son del siglo pasado.

- No leíste los papeles que te di para que los llenaras.

- Eh… -el chico titubeo- pues no, pensé que eran los típicos documentos que te piden llenar para aplicar para un puesto.

- Eso te pasa por no leer.

El documento que había recibido el chico decía lo siguiente:

Contrato de maestras

Este es un acuerdo entre la señorita __________ maestra, y el Consejo de Educación de la Escuela __________, por la cual la señorita __________ acuerda impartir clases durante un período de ocho meses a partir de __________ de septiembre de 2026. El consejo de Educación acuerda pagar a la señorita __________ la cantidad de (xxxx) mensuales.

La señorita __________ acuerda:

No casarse. Este contrato queda automáticamente anulado y sin efecto si la maestra se casa.

No andar en compañía de hombres.

Estar en su casa entre las 8:00 de la tarde y las 6:00 de la mañana, a menos que sea atender en función escolar.

No pasearse por heladerías del centro de la ciudad.

No abandonar la ciudad bajo ningún concepto sin permiso del presidente del Consejo de Delegados.

No fumar cigarrillos. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encontrara a la maestra fumando.

No beber cerveza, vino ni whisky. Este contrato quedará automáticamente anulado y sin efecto si se encuentra la maestra bebiendo cerveza, vino o whisky.

No viajar en coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre.

No vestir ropas de colores brillantes.

No teñirse el pelo.

Usar al menos dos enaguas.

No usar vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima de los tobillos.

Mantener limpia el aula:

a) barrer el suelo al menos una vez al día.

b) fregar el suelo del aula al menos una vez por semana con agua caliente.

c) limpiar la pizarra al menos una vez al día.

d) encender el fuego a las 7:00, de modo que la habitación esté caliente a las 8:00, cuando lleguen los niños.

No usar polvos faciales, no maquillarse ni pintarse los labios.

- No sé si lo sepas, pero yo no soy una mujer. ¿Por qué me ofreciste está vacante si no cumplo con el principal requisito?

- Bueno, tú lo firmaste y debes de agradecerme por conseguirte algo. Si fuera cualquier otro estudiante te habría dejado tirado, pero yo creo en ti.

- Si, entonces que voy a hacer, ellos se darán cuenta en seguida que no soy una chica.

- Ya me ocupé de eso. Antes de venir puse una pastilla en tu café. Te va a transformar en una chica. El plan es ir a una estación y cambiarte antes de llegar. En unos minutos más la pastilla surtirá efecto.

El chico tomo su café y lo tiró por la ventana fuera del auto.

- Estás loca, eso no existe y si lo hiciera no voy a pasar 8 meses como una chica.

- Es tu única opción, a menos que quieras esperar.

El chico otra vez se quedó sin palabras, no tenía nada.

- En caso de que aceptará, como vas a comprobar que hice las practicas.

- Voy a tener que pedir unos favores, pero eso déjalo en mis manos. Burlar al sistema (y más si es de gobierno) es pan comido.

- Si puedes hacer eso ¿Por qué no solo liberas mis practicas?

- Pablo querido, como vas a ganar experiencia si no metes las manos. Me los vas a agradecer y además vas a poder ver el mundo desde otra perspectiva.

 

Parte IV

Dia 1

- No pudiste conseguir pantalones o algo parecido, no puedo caminar con esta falda larga.

- Te dije que es un pueblo con tradiciones muy antiguas.

- Ósea un pueblo que no conoce la modernidad.

- Son muy de la vieja escuela, para ellos las mujeres deben de ser amas de casa y no trabajar. Ser una maestra es de los pocos trabajos que ellas pueden tener y ellos tienen prohibido que un hombre enseñe a los niños pequeños, esa es labor de una mujer.

Asesora y practicante van entrando al pueblo caminando, el lugar no era muy grande y estaba ubicado en una zona árida. Si alguien despertará aquí sin ningún tipo de recuerdo pensaría que ha viajado al pasado.

Las calles son de tierra, no hay autos y con suerte tienen agua potable, pero por alguna razón tienen internet.

- Internet satelital -dijo Carmen- es la única manera en que ellos se pueden comunicar con el exterior rápidamente, aunque su uso está muy restringido.

- Como voy a hablar con mis amigos.

- Bueno, no lo harás. O bueno no tan seguido como querrías. Puedes pedir permiso para poder usarlo ciertos días.

Se pararon en medio de la plaza, el chico se intentaba acomodar su ropa. 20 kilómetros atrás había gritado al ver su cuerpo cambiar y tardo más de una hora en acostumbrarse a sus nuevas medidas. Su equilibrio había cambiado completamente y sus pechos se movían con cada movimiento que hacía.

- Toma -Carmen le dio a la nueva mujer frente a ella un folder con papeles- vas a tener que vivir aquí varios meses así que te vamos a dar una identidad falsa. Desde ahora hasta que termines te vas a llamar Remedios Concepción.

La joven maestra vio el folder y a después a su asesora varias veces sin creer lo que estaba escuchando.

- Esto tiene que ser una broma. No me puedo llamar así, es nombre de viejita. Ya nadie se llama así.

- Te recuerdo que este es un pueblo olvidado por el tiempo. Todos se llaman así. Nadie tiene nombres modernos como Sofía, Karla o Fátima. Agradece que no te pusimos Asunción o Socorro, mi asistente te quería poner así.

- Se suponía que nadie se daría cuenta. Cada hora que pasa más gente se da cuenta de esto.

- Bueno “Remedios” si quieres que nadie más se entere vas a tener que acostumbrarte a tu nuevo nombre. Vamos.

Las mujeres llegaron a una casa cerca del centro del pueblo. En ella vivía una familia tradicional con marido, mujer y un hijo de 15 años. Ellos iban a recibir a Remedios Concepción por los próximos 8 meses.

El cuarto en donde iba a vivir era pequeño pero suficiente para una persona. Tenía una cama individual, un pequeño closet y una mesa con espejo. El único problema era que no tenía puerta, solo una cortina.

La familia le explico que no era propio de una señorita encerrarse en una habitación.

El día pasó y llegaron las despedidas.

- Son 8 meses verdad. Solo 8 meses -decía Remedios Concepción intentando autoconvencerse.

- Lo harás bien. Yo creo en ti. Si no nunca te hubiera ofrecido este lugar. Eres el más listo de tu curso, el tiempo se te pasara volando. Vete a dormir, mañana es tu primer día de clases. Recuerda leer todas tus actividades y actuar como la señorita que ahora eres.

Las mujeres se fundieron en un abrazo que duro varios minutos, Remedios intentaba ocultar sus lágrimas, pero Carmen sabía que estaba llorando.

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