viernes, 22 de mayo de 2026

El examen de Mariana (3/3)

- ¿Sabes manejar? -le pregunte a mi prima. Sabía que ella no tenía licencia, pero esperaba que supiera manejar.

- No -respondió- le dije a mi madre que te llevara a la universidad a hacer el examen, pero no llega.

Aun no era completamente tarde pero mi tía no llegaba y si llegaba tarde y reprobaba no me iba a pagar.

- Lo siento, surgió algo y no voy a poder llevarlos.

“Genial, simplemente genial” pensé.

- Tu ve a arreglarte, yo veo si pido un taxi o un Uber o lo que sea. Pásame el número de Esther, voy a ver si consigo algo.

Le pasé el número de su teléfono y me fui a buscar algo que ponerme, había varios conjuntos así que me probe varios simplemente para ver cómo me veía en ellos.

Este top corto blanco que dejaba al descubierto mi parte inferior y una falda corta del mismo color me llamaban la atención, pero hasta yo sé que eso era demasiado. Puede que con eso no me dejen entrar al examen.

- ¿Sabes manejar? -le pregunte a mi prima. Sabía que ella no tenía licencia, pero esperaba que supiera manejar.

- No -respondió- le dije a mi madre que te llevara a la universidad a hacer el examen, pero no llega.

Aun no era completamente tarde pero mi tía no llegaba y si llegaba tarde y reprobaba no me iba a pagar.

- Lo siento, surgió algo y no voy a poder llevarlos.

“Genial, simplemente genial” pensé.

- Tu ve a arreglarte, yo veo si pido un taxi o un Uber o lo que sea. Pásame el número de Esther, voy a ver si consigo algo.

Le pasé el número de su teléfono y me fui a buscar algo que ponerme, había varios conjuntos así que me probé varios simplemente para ver cómo me veía en ellos.

Este top corto blanco que dejaba al descubierto mi parte inferior y una falda corta del mismo color me llamaban la atención, pero hasta yo sé que eso era demasiado. Puede que con eso no me dejen entrar al examen.



Busque más cosas hasta encontrar con algo sexy pero que no me hiciera parecer una puta, una blusa acolchonado rosa de manga larga y una falda negra que dejaba ver mis piernas fue mi elección personal. Por suerte al verme Mariana no hizo comentarios por lo que lo aprobaba (o estaba muy ocupada y estresada por encontrar transporte)



- Esther va a pasar por ti en 10 minutos. Intenta hablar lo menos posible con ella, no quiero que me dejes en ridículo. Lleva tu identificación, tu papel de pago y ten el código QR a la mano. No quiero que falles, mi futuro depende de ti.

Su amiga llego a la hora señalada, su papá fue quien nos llegó directo a la escuela para realizar el examen.

- Amix, ¿no estas nerviosa? -me pregunto Esther.

- Claro que si me muero de nervios -le dije.

En realidad, estaba muy calmado y confiado. Hace dos días estaba nervioso por hacer el ridículo en este cuerpo o que alguien me descubriera, pero sinceramente me he acostumbrado más rápido de lo que pensaba.

Ella siguió hablando todo el camino sin parar, yo solo asentía y hacía uno que otro comentario.

- Sabes después del examen deberíamos salir las chicas para celebrar, para levantar la moral -dijo.

Me quede pensando un momento. No era lo que tenía planeado, pero vivir eso sería emocionante.

- Voy a tener que hacer unas cosas, pero cuenta conmigo.

Nos pusimos de acuerdo en el chat grupal antes de llegar a la escuela. Ahí dentro nos despedimos y fuimos a nuestros respectivos salones,

El examen inicio casi dos horas más tarde, perdieron tiempo revisando la documentación y acomodando a todos en su sitio.

El examen fue en computadora, en cuanto inicio y vi la primera pregunta fue pan comido, era muy similar al que yo hice años antes. Rápidamente conteste todas las preguntas y lo termine en menos de una hora (el tiempo que te daban era de tres horas).

Tuve que hacer tiempo para no levantar sospechas, pude observar a los demás aspirantes sufrir, incluso algunos querían llorar. En cuanto alguien se levantó a entregar el examen fui el segundo en entregarlo. Salí del salón con la moral en alto. Era hora de ejecutar mi plan.

Tome un Uber directo a mi casa, lo pague con mi propio dinero. Quería llegar rápido a mi casa pues lo más seguro es que Mariana hubiera ido con su madre a pasar el rato mientras yo estaba haciendo su examen, terminar hora y media antes me dio tiempo de ir por su ropa.

Busqué un vestido, encontré uno negro lindo. Me lo puse y me vi un tutorial de maquillaje rápido en YouTube. Para ser mi primera vez no había quedado tan mal.



Le mande un mensaje a Esther. “Estoy lista” fue todo lo que puse.

Tardó en llegar a mi casa, ella tardo más en terminar el examen y todavía tuvo que regresar a su casa a cambiarse. Antes de dar vuelta a la cuadra pude ver como el auto de mi tía iba llegando. Unos minutos más y mi plan hubiera fracasado.

- Amiga ¿Qué haces en esa casa? -pregunto ella.

- Un primo me la presto estos días porque queda cerca de la escuela y él no iba a estar.

Fue suficiente para que me creyera y en parte era verdad.

Le agradecimos a su padre y nos encontramos con sus otras amigas en la entrada del antro.

Empezó como una celebración relajada en donde todas estaban celebrando y se disfrutaba el ambiente, pero todo empezó a descontrolarse en cuanto trajeron alcohol y empezaron a tomar.

Intente no tomar mucho pero este cuerpo no resiste nada, después de dos vasos ya estaba ebrio, ellas aprovechándose de eso me llevaron a la pista a bailar con ellas.

Fue extremadamente divertido bailar con este cuerpo, fue entonces cuando varios chicos llegaron y nos invitaron a su mesa. Uno de ellos no apartaba su vista de mí, decidí seguirle el juego y me saco a bailar. Un baile lento con los cuerpos pegados, estaba disfrutando el momento y justo ahí soltó la bomba, era obvio, pero aun así me sorprendió.

- Vivo cerca de aquí, ¿no quieres ir a un lugar más tranquilo y privado?

Iba a decir que no, me sentía algo incomodo, pero llego Esther.

- Amix, Juan me invito a su depa y dijo que tú y tu amigo también iban a ir. ¿Vamos?

No podía negarme, no pensaba bien y decidí aceptar la invitación.

El cuarto en donde vivían no era muy grande, por lo que entendí eran estudiantes de una escuela privada cerca de aquí. Se veía que tenían dinero.

Unas copas más ahí y mi resistencia desapareció por completo, primero fueron besos después fajes, al final mi vestido desapareció y pude ver como el otro chico se llevó a Esther a su habitación dejándome sola con un chico del que no recordaba su nombre.

- ¿Vamos a mi cuarto? -pregunto

- Déjame ir al baño primero semental.

Fui al baño y decidí tomarme una foto y mandársela a Mariana. Fue un error lo sé, pero en eso momento no pensaba en ello.



Regrese y entre a su habitación, él se había quitado la ropa y estaba desnudo esperándome. Tomé otro trago para armarme de valor y me metí en la cama con él.

Fue dulce, y nunca intento algo rudo. Succiono mis pechos como si fuera un bebe, yo me agache para darle una mamada, se acomodó en otra posición para quedar en 69 y me comió también a mí.

Fue algo mágico alcanzar el orgasmo así, pero estaba lejos de terminar, le levanto y me puso de perrito para empezar a penetrarme. Después hicimos el misionero y al final termine yo arriba de él.

Pude ver mi celular con llamadas y mensajes perdidos, pero sinceramente en ese momento no me importaba.

- Haah… Uugh… Aaah… -no podía articular palabras mientras cabalgaba arriba de ese chico.

La puerta se abrió y Esther dio una mirada a la habitación, hicimos contacto visual, pero ella solo sonrió y me dejo sola.

- Suficiente, me toca estar arriba -dijo el chico sin nombre.

- ¡Ahh! O… ¡Oh!... ¡Aghhh! ¡AAAH! -gritaba con lujuria.

- Me vengo -grito él.

Por suerte estaba usando condón, una cosa era disfrutar el sexo y otra era quedar embarazada. Me quede dormida en sus brazos toda la noche.

El día siguiente desperté con resaca, un mensaje de Esther diciendo que se iba y que me dejaba terminar mis asuntos con el chico y muchas llamadas perdidas de Mariana.

Tuve que hacer el paseo de la vergüenza. Camine todo el camino de regreso a mi casa con este vestido incomodo y toda desarreglada. Por suerte no había muchas personas en la calle viéndome.

Mariana me dio la regañiza de mi vida y recibí hasta amenazas de muerte. Le dije que era lo justo después de estar seguro de sacar casi 100 en la prueba de ingreso.

Tuve que bañarme y arreglarme sin que ella me perdiera de vista ni una vez.

Mi tía llego e hizo las bebidas mágicas una vez más y así regrese a mi cuerpo. Era extraño al principio, pero me alegre de recuperarlo. Se sentía familiar.

Mi tía me pago y me agradeció la ayuda. Mariana no me dijo nada por lo menos, no creo que quisiera que su madre supiera lo que hice con su cuerpo por vergüenza.

Solo una vez más saque mi teléfono y abrí mi cuenta secundaria, ahí estaban todas las fotos que tome en su cuerpo. Las fotos de sus amigas en la fiesta y algunas fotos que tome en la casa de los chicos.

Camine para salir de mi casa cuando pase al lado de un espejo. Clic. Otra foto. Parece que algunas mañas de Mariana se quedaron conmigo. Bueno, a pesar de todo salí ganando. Sonreí y seguí con lo mío.


FIN

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