Les traigo el final de la historia que escribió Josie's TG Captions. Me hubiera gustado que continuará porque en verdad me encanta como escribe y espero que como yo la hayan disfrutado. Fun fact: pensaba que solo era una parte desde la perspectiva de la madre y casi lo publico la semana pasada, por suerte me di cuenta de mi error antes de subirlo. Sin más que agregar, los dejo con el final.
Parte 2
A la mañana siguiente me desperté bastante tarde, era
casi mediodía. Decidí levantarme y darme un baño, lo cual me resultó muy
incómodo al principio. Pero en cuanto me metí en el agua humeante, mis
preocupaciones se desvanecieron.
—Joder, esto sienta mucho mejor que cuando era hombre —dije, recostándome y disfrutando del baño. Aunque no me lavé a fondo, todavía no me siento cómodo acercándome a las partes íntimas de mi propia madre.
Después de casi 30 minutos salí y me sequé, lo cual
probablemente fue más incómodo que darme el baño en sí. Al frotarme cada
centímetro del cuerpo con la toalla, lo peor fueron los pechos. Cada vez que me
reajustaba la toalla, o bien me daba un golpe o me pillaba los pezones con la
toalla, rozándolos con el tejido rugoso. Esa sensación me estaba causando
muchos problemas, así que me sequé lo mejor que pude y volví a la habitación de
mi madre para cambiarme.
Mi madre solía estar muy al día en cuanto a moda, así que
tenía una colección bastante grande de, bueno, de todo. Me resultaba raro
rebuscar entre los sujetadores y la ropa interior de mi madre, pero, al fin y
al cabo, tendría que ponérmelos con este cuerpo, así que no estaba tan mal. No
sabía muy bien qué elegir, así que me decidí por el conjunto de sujetador y
braguitas blancas más sencillo que pude encontrar. Después de subirme las
braguitas y luchar con el sujetador, me senté en la cama y lo asimilé todo.
Cerré los ojos y simplemente respiré. La sensación del sujetador sujetándome
los pechos era desconocida, pero un alivio bienvenido.
Me quedé allí sentada tranquilamente, preguntándome qué
hacer a continuación.
—Hola, cariño —oí. Oh, no, mi padrastro, se me había olvidado que hoy volvía de su viaje. Presa del pánico, pero intentando mantener la calma, me limité a decir:
—Hola, cariño, ¿Qué tal el viaje? —Cuando me di la vuelta, él estaba en la cama detrás de mí, muy cerca.
—Estuvo bien —dijo— Me alegro mucho de estar en casa —Se inclinó y me dio un abrazo. Sin saber qué hacer, le devolví el abrazo, que se convirtió en un beso, que a su vez se convirtió en un beso apasionado.
Esto está muy mal. Verás, aunque solo sea mi padrastro,
nos llevamos muy bien. Mi madre siempre decía que éramos «uña y carne». Siempre
salíamos juntos, íbamos a pescar, etcétera.
Nunca pensé que me encontraría en esta situación. Mi
cuerpo actuaba casi por inercia, mientras mi mente se quedaba paralizada, sin
saber qué hacer. Mi padrastro, rápidamente y sin previo aviso, empezó a
desnudarse. En un santiamén estaba completamente desnudo, lo cual era DEMASIADO
para mí. Pero mi cuerpo no podía dejar de reaccionar. Había algo en su olor que
me ponía muy caliente y me excitaba, la forma en que me besaba y acariciaba el
cuerpo. Simplemente no podía salir de ese estado.
Entonces se puso manos a la obra, desabrochándome el
sujetador y quitándome las braguitas. Levantándome y colocándome sobre él,
empezó a jugar con mi coño con la mano. No estaba preparada para esto. Apenas
me sentía cómoda con la idea de masturbarme yo misma, y ahí estaba yo, siendo
tocada por mi padrastro. Pero él no se detuvo ahí. Rápidamente cambió de
posición, colocando la punta de su polla justo en la entrada.
Antes de que pudiera hacer nada, lo agarré instintivamente y me hundí en él sin previo aviso. Ambos gritamos de placer cuando empezó a embestir rápidamente. No pude contener mis gemidos; que me follen es fenomenal, no puedo creer que las mujeres se sientan así.
Todos los pensamientos de estar en el cuerpo de mi madre y de que mi padrastro me follara se desvanecieron; solo había placer.
Consiguió hacerme correrme dos veces antes de empujar una última vez y correrse dentro de mí.
Nos quedamos allí tumbados, jadeando uno al lado del otro durante un momento.
—Llevo toda la semana esperando esto —dijo.
Lo miré, tumbado allí sonriendo al techo, y lo único que sentí fue amor.
Que bueno subiste la segunda parte continua subiendo historias asii
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