Buen día a todos, hoy quiero traer la primera colaboración al blog. Les presento a ton911, me ayudo a ilustrar esta historia y me dio feedback para hacerla realidad. Pueden visitar su cuenta de X https://x.com/EndersonRoa6 para ver más de sus increíbles dibujos.
Es la primera vez que trabajo con alguien más en historias de este estilo, la idea de esta historia ya la tenía pero iba a ser más corta, cree el borrador pero ton911 fue quien diseño a los personajes y después ilustro muchas situaciones que me ayudaron a darle más volumen a la historia y traerles el resultado que verán a continuación.
A pesar de ser la escritora fue ton911 quien le dio vida a las chicas, yo hice una pequeña descripción de ellas pero fue gracias a sus dibujos que se definieron como tal e incluso agregue más escenas para que encajara mejor con sus ideas.
Esta fue una gran experiencia y espero que no sea la ultima, espero trabajar tanto con ton911 como con más personas de esta comunidad en el futuro. Antes de irme les vuelvo a recordar que revisen su trabajo en su cuenta de X y sin mas preámbulo los dejo con la historia del día de hoy.
Despedida de soltera inusual
En una tarde de otoño como cualquier otra, Mayra y sus amigas llegaban emocionadas a la playa más lujosa que podían costear, era cara, pero era su despedida de soltera y se merecía lo mejor.
Tyler, el prometido, había pagado más de la mitad del costo. Amaba tanto a su prometida que solo quería verla feliz.
—El amor de mi vida se merece lo mejor —decía antes de despedirse de ella en el aeropuerto.
Era toda una semana de diversión en unos de los mejores resorts del país, consiguieron los boletos “baratos” debido a que era una época de turismo baja.
Mayra era hermosa, una chica de pelo morado con un cuerpo delgado y unos pechos redondos bien formados sin olvidarnos de su trasero de buen tamaño. Era la más hermosa de su grupo de amigas, pero las demás no se quedaban atrás.
Zoé era una rubia, de estatura pequeña pero muy sexy. Sus pechos eran enormes y a ella le encantaba presumir sus atributos. A diferencia de las demás usaba un slingshot bikini que no dejaba nada a la imaginación.
Paola era una pelirroja extrovertida de gran personalidad. Su cuerpo era muy parecido al de Mayra. Ella no se guardaba nada para ella, todo lo que pensaba lo decía sin tapujos, eso la metía en muchas situaciones divertidas e incómodas por igual.
Vivian era todo lo contrario a sus amigas. Era la introvertida del grupo con una personalidad opuesta a Paola, era la más alta del grupo, su cabello era azul y usaba lentes pero tenía un increíble cuerpo, solo que lo ocultaba todo debajo de su ropa. Pero no les engañe la fachada de chica inocente, detrás de las puertas era una persona completamente diferente.
—¡Están listas chicas! Sol, playa y chicos lindos ahí vamos —Paola se detuvo para mirar a Mayra— menos tu cariño. No es mi culpa que te quieras casar.
—No necesitaré nada de eso cuando me case con Tyler.
Las chicas buscaron sus bikinis y antes de salir se detuvieron.
—¿En serio vas a usar ese bikini? —le dijo Paola a Zoé.
—¿Qué? Estas celosa que todos los chicos lindos no me quiten la vista de encima.
Paola no supo qué más argumentar así que dejaron de discutirlo y se fueron a la playa para pasar el rato. Tenían planeado tantas cosas por hacer, desde tomar el sol, ir a tomar algo a la barra como ir a nadar al mar.
Por desgracia todo su plan se interrumpió cuando a mitad del día se nubló y empezó a llover por lo que tuvieron que regresar a su habitación empapadas y tristes.
—Tenías que elegir la peor época para casarte y tener tu despedida de soltera —gruño Zoé.
—Los boletos estaban baratos. Además tu fuiste quien escogió el lugar. Mi plan era…
Las chicas empezaron a discutir mientras Vivían iba a su mochila buscando algo que quería compartir con sus amigas.
—Chicas… ¡CHICAS! —grito la introvertida.
Las demás callaron, sabían que cuando Vivían gritaba era porque lo que iba a decir era muy importante.
—Puede que el día en la playa se haya arruinado, pero traje esto —les mostró una caja con una etiqueta que decía Cambio X— era mi sorpresa. Lo iba a guardar para otro día, pero viendo como está el tiempo pensé que podríamos estrenarlo.
—¿Cómo conseguiste eso? Pensé que eran ilegales —dijo Mayra.
Cambio X era el nombre de unas pastillas que al tomarlas cambiaban tu género, dependiendo del color (azul y rosa). Desde que se volvieron ilegales es difícil de encontrarlas, pero en el mercado negro siempre se pueden encontrar si sabes buscar bien.
—¿Cómo lograste pasarlas por la seguridad del aeropuerto? —decía Zoé.
—Eso no importa, ¿las quieren usar o no? —dijo Vivian.
Las chicas se miraron una a la otra durante unos momentos pensando en qué hacer.
—Hay que usarlas —dijo por fin Paola— hay que alocarnos. Para eso estamos aquí —miro a Mayra— te prometí la mejor despedida de soltera de la historia y lo voy a cumplir.
—¿Y quién se la va a tomar? —preguntó Mayra.
Todas las otras chicas la miraron.
—Todas sabemos que no puedes acostarte con nadie así que la única forma… —decía Zoé.
—…es que seas tú quien las tome —completo Vivian.
Mayra pensó en alguna defensa, pero sabía que no había escapatoria para eso, además de que tenía mucha curiosidad por experimentar ser un chico.
—Solo por una noche. ¿Está bien?
Las demás rieron, Vivian le dio una de las pastillas. Al principio la chica dudo, pero al final se armó de valor y se tomó la pastilla azul.
El efecto no tardó mucho en mostrarse, poco a poco su altura y masa muscular aumentaron. Sus amigas le ayudaron a quitarse el bikini para no quedar atrapada en eso.
Sus facciones iban perdiendo su toque femenino y se iban volviendo masculinas, la testosterona en su cuerpo hizo que le saliera vello en algunas partes del cuerpo y terminó con grandes músculos y con el cabello del mismo color.
Cuando el cambio terminó, quien estaba frente a ellas no era su amiga Mayra, sino un chico grande, viril y fuerte. Que podría pasar sin problemas como un hermano perdido de ella.
—Te ves bien —le dijo Zoé mirándola de arriba a abajo— muy bien.
—En serio eres un hombre —dijo Paola viéndole el paquete que ahora tenía— y estás bien dotada, digo dotado.
—¿Cuál será tu nombre para esta noche? —le dijo una Vivian que no ocultaba su emoción.
Mayra se quedó pensando. Se fue al espejo para verse y hacer poses en su nuevo cuerpo. Se sentía tan bien como se veía.
—John. Llámenme John esta noche.
Mayra ahora John estaba en el centro de la habitación desnuda con todas sus amigas mirando su nuevo cuerpo.
—Entonces... ¿Cómo funciona esto? —dijo el nuevo hombre señalando su nuevo miembro.
Las demás chicas no le hacían mucho caso, estaban hipnotizadas por el semental frente a ellas.
—Es más grande que el de mi ex —dijo Paola.
—Y más grueso que el del mío —la apoyo Zoé.
Vivían fue la primera en dar un paso y se agachó para darle un toque con uno de sus dedos. El nuevo pene de Mayra creció un poco.
—¿Y se supone que ella es tímida? —dijo Zoé al ver a su introvertida amiga tomar la iniciativa.
John se puso rojo como tomate. Era muy vergonzoso estar desnuda frente a sus amigas como alguien del género opuesto y ver cómo un solo toque de una de ellas había sido suficiente para excitar su nuevo miembro.
—Yo fui quien trajo las pastillas, lo justo sería que fuera la primera en probar —mencionó Vivían quien ahora tomaba el pene con toda la mano.
—Para mí es justo —le apoyó Paola.
Vivían se agachó y empezó a mover el nuevo miembro de Mayra arriba y abajo con mucho cuidado. Después cuando tuvo un buen tamaño usó su boca y se metió todo.
Empezó a chupar, usando su lengua para probar el sabor. John no podía articular una palabra, estaba en el cielo. Era su despedida de soltera pero ahora ella era el juguete que estaban usando.
—¡Vamos tú puedes! —gritaban las otras dos chicas.
A pesar de ser tímida se podía notar que a Vivían le sobraba experiencia en esas cosas, John no supo cuando pero cuando se dio cuenta había puesto sus manos en la cabeza de Vivian y la empujaba más y más. Duró así hasta que no aguanto más y eyaculó dentro de la boca de su amiga que se tragó todo como una profesional.
—Sabe bien —dijo Vivían después de tragarse todo.
John solo cayó en la cama rendido pensando en todas las sensaciones que sintió por primera vez.
—La noche es joven —dijo Zoe mientras Vivían fue a buscar algo en el armario— esta lluvia no nos dejó salir, pero eso no nos impide divertirnos. Vamos al bar del hotel.
—Pero yo… —intentó protestar John aún embriagado por el orgasmo que acababa de tener.
—Toma esto —le dijo Vivían mientras le aventaba ropa— sabía que si íbamos a usar la pastilla esto podía ser útil. Es la ropa de mi ex, espero que te quede bien.
Al nuevo hombre no le quedó de otra que empezar a vestirse, las chicas hicieron lo mismo, pero John intentó apartar la mirada de ellas, verlas en diferentes estados de desnudez hacía que sintiera cosas extrañas en su cuerpo.
Salieron de la habitación listos para la noche. John vistiendo un conjunto simple, era la primera vez que no tardaba más de media hora en vestirse. Paola, quien no se despegaba ni un instante de él, vestía el vestido morado que ella trajo.
—Ahora no eres una mujer, y sería un desperdicio no usarlo —le dijo al vestirse.
Vivian usaba un vestido rosa muy corto que Zoé le compró a pesar de sus quejas.
—En ese lugar nadie te va a conocer, tienes que verte sexy, es la despedida de tu amiga.
La rubia por otro lado usaba su mini vestido azul sin sostén. Ella estaba orgullosa de como hacía resaltar su cuerpo.
Ir a un bar como hombre era completamente diferente a ir como una chica, nadie le miraba como un pedazo de carne o la conquista de una noche, en realidad nadie le miraba era completamente invisible para casi todo el mundo y eso le gustaba mucho a John.
No tenía que cuidar que alguien pusiera algo en su bebida o a personas queriéndole invitar un trago para llevarla a una esquina. Pudo disfrutar de la música, el ambiente y de la plática con sus amigas.
—Oye nena, no quieres ir conmigo a la barra y después… —Un hombre se le acercó a Paola.
—Amigo déjala en paz. Ella solo quiere pasar el rato con sus amigas —dijo John mientras alejaba al sujeto de la mesa.
—Eres su novio o que —dijo el hombre amenazando.
—Soy su amigo, y sé muy bien que no te quiere cerca.
El hombre golpeó a John en la cara, era el primer golpe que recibía en la vida. Nadie le había levantado la mano cuando era una chica, pero en su primera noche como hombre alguien ya lo había golpeado y no le molestó para nada.
—Golpeas como una niña —dijo antes de regresarle otro golpe con el que tumbó al hombre borracho.
—¡Nuestro héroe! —gritaron las chicas.
—Vámonos a la habitación. Estos tipejos van a seguir molestandolas si seguimos aquí.
En el camino de regreso se podía sentir la tensión sexual entre las cuatro personas, lo que sucedió en la habitación, el alcohol que habían bebido y la escena en donde John se hizo el héroe era suficiente para lo que sucedió a continuación.
—Es hora de recompensarte al príncipe azul —le dijo Zoé al entrar.
—No sé si pueda, después de que Vivían me hiciera la mamada…
—Apenas estamos empezando nena, digo nene —le dijo Paola mientras le entregaba una caja con Viagra.
—Esta noche vas a disfrutar la experiencia masculina antes de volverte una esposa. Tal vez así sepas cómo tratar a tu marido a partir de ahora.
John corrió a la ducha para tener un momento de paz para sí mismo. Se preguntaba si era malo que le haya gustado golpear a ese hombre y que el orgasmo que alcanzó antes haya sido el mejor orgasmo que tuvo en la vida, cuando era mujer nunca experimentó algo igual. Fue breve pero fuerte, se había sentido satisfecha a diferencia de cuando intentaba tener orgasmos con su vagina.
Se miró en el espejo sola por primera vez desde que se transformó en hombre. La persona que le devolvió la mirada bien podía pasar como su hermano, una versión mejorada de él. Era muchísimo más alta, tenía algo de musculatura y además su nuevo aparato ahí abajo era bastante grande, Vivían que lo había estrenado lo sabía muy bien.
—Con razón ellas se me quedaban viendo, no estoy tan mal.
Unos golpes en la puerta interrumpieron su concentración.
—Ya te tomaste el viagra. Es nuestro turno —gritaba Zoé desde el otro lado de la puerta.
John tomó la pastilla. Había decidido ser un hombre está noche y como miembro temporal del sexo masculino debía de cumplir su palabra.
"Técnicamente no estoy engañando a mi novio si no me penetran" pensaba John en un intento de no sentir que estaba traicionando la confianza de su novio. Si bien nadie la penetraría a ella, ella si penetraría a sus amigas.
John cerró los ojos, tragó su saliva y abrió la puerta sólo para encontrar a sus amigas vistiendo las lencerías más sexys que tenían. Ella estuvo ahí cuando las compraron, incluso se las probó ella misma pero ahora con un cerebro masculino todo lo veía de una manera completamente diferente.
—Cierra la boca galán, no queremos que entren moscas —le dijo Paola.
Las mujeres se le acercaron como un león se acerca a su presa. John estaba indefenso frente a esas tres mujeres que solo tenían una cosa en mente esa noche.
—No podemos... —intentó razonar Mayra.
—Queríamos disfrutar la playa e ir a un club de strippers masculinos contigo, pero ahora te tenemos a ti —dijo Zoé.
—Y queremos agradecerte por defendernos en el bar —completo Vivían.
Empezaron a acariciar al ahora hombre, tocando sus muslos, sus abdominales y sus fuertes brazos que ahora tenía. Una mano de una de las chicas tocaba de vez en cuando su trasero y otra mano tocaba su miembro ya erecto.
A Mayra hacía 2 horas no le interesaba lo más mínimo la anatomía femenina, ella era una mujer después de todo, pero ahora era John, sus nuevas hormonas y su nuevo libido hizo que los pechos, que a ella le molestaban cuando era mujer, ahora se le hacía lo más sexy del mundo y estaba hipnotizado con las tetas de sus amigas.
—Creo que es hora ¿No lo creen chicas? —dijo Vivían.
Todo sucedió tan rápido para John, la ropa desapareció en un segundo, sus amigas se turnaban con su polla, iba de boca en boca sin descanso.
Mientras una de ellas lo besaba a otra le tocaba las tetas y otra se dejaba penetrar con el semental.
Primero fue Zoé, la chica rubia parecía fuerte por fuera pero cuando estaba en la cama era super sumisa. John la dominó sin problemas, lr tocaba sus grandes tetas e incluiso tuvo sexo anal y ella pedía y rogaba por más.
Vivian no podía esperar a continuar con lo que dejaron inconcluso antes de salir al bar. Con más confianza esta vez le hizo una rusa a su antigua amiga que no opuso resistencia como la primera vez, se calentó cuando John la ahorcaba mientras la penetraba por detrás.
Paola no era como las otras dos. A ella le gustaba dominar a su hombre y John no era la excepción. Lo trató como un juguete, lo tiró al piso mientras ella le pisaba la polla con su pie. Lo hizo correrse sin que él pudiera tocarla, ella pensaba que estaba al control pero John se levantó y la tomó por sorpresa, le dijo cosas sucias mientras le daba por detrás sin descanso hasta que terminó dentro de ella.
Después las puso en fila e iba penetrando una por una, la resistencia que ahora tenía era sobrehumana y las mujeres en verdad amaban a su provisional amante, sabía dónde tocarlas, cuando hacerlo y cómo hacerlo. Cada embestida tenía un propósito y ellas alcanzaron el orgasmo varias veces, era el hombre perfecto y tenía sentido porque ese hombre fue una mujer.
Estuvieron hacía varias horas hasta quedar rendidas en la cama llenas de fluidos.
Todas despertaron en la mañana, el efecto del Cambio-X había terminado, Mayra despertó desnuda junto a sus amigas que parecían satisfechas de la noche anterior. Se tocó un poco pensando en lo que había sucedido esa noche, no pensó que algo así pasaría en su despedida pero estaba feliz de haberlo experimentado.
—Me encanto, fue una de las mejores noches de mi vida. Ojalá a Tyler le guste lo que aprendí esta noche cuando sea mi esposo —les dijo Mayra a sus amigas.
—Sabes traje una caja completa de Cambio-X, puedes aprender muchas más cosas toda la semana —decía Vivían.
—Aún no has ido a la playa como hombre —mencionó Zoé.
—Es una semana larga, y creo que John la va a disfrutar mucho —dijo Paola.
Mayra sonrió, esta despedida de soltera la iba a recordar toda su vida.
FIN.
Muy god, puedo hacer una petición para una historia tipo dark ?
ResponderEliminarPuedes, pero no prometo fecha de publicación. A menos que sea muy buena, ahí si la haría lo más rápido posible.
EliminarIdea god, la 2 transexuales hermosas que trabajan afuera en la puerta del edificio en el que mí novia y yo vivimos en la terraza con piscina y nos envidian. Cansada de vivir del sexo y de drogarse para sobrellevar su vida de miseria, deciden robarse una vida mejor, que mejor que la joven pareja adinerada que vive en la azotea con piscina y que las mira con desprecio y asco. De alguna forma consiguen robarse nuestros cuerpos disfrutando de su victoria. Atormentando nos con lo que nos robaron y presumiendo nuestros en antiguos cuerpos. Sin importarles que ahora sean hombre y mujer ellas solo buscan una vida tranquila sin drogas ni sexo duro en las que las golpeaban. Disfrutando de su victoria nos miran rebajando nos sin que pudiéramos hacer nada y mostrando su nuevo bebé que están engendrando en el antiguo cuerpo de mí novia y riéndose de nosotras las trans drogadictas que viven del sexo. Algo así me gustaría si puede ser, obvio más explayada 😊
EliminarSe podrá hacer ? 😊
ResponderEliminarEs interesante, voy a ver si la hago cuando termine algunas historias pendientes que tengo.
EliminarUn F2M, ah? Nada mal, buenos dibujos y un final abierto que da chance a una segunda parte y más escenarios
ResponderEliminarBuena historia
Me gustan mucho las historias F2M. Es por eso que intento que mis historias tengan ambos puntos de vista. Deje el final abierto para interpretación del lector, pero no creo que continúe. Hacer otra parte sería repetir lo mismo.
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