Mostrando entradas con la etiqueta Especial de Halloween. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Especial de Halloween. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de octubre de 2026

El casillero

Quiero darles la bienvenida al especial de Halloween. Es algo que llevaba planeando meses y espero que disfruten este mes lleno de historias, algunas no tan convencionales y otras más oscuras.

Y está también es la última petición de las primeras que me pidieron en junio. Fueron más de tres meses pero por fin las acabe, estoy trabajando en las otras, solo tengan mucha paciencia.

Les quiero contar un secreto, está petición iba a ser una de las tres ganadoras pero viendo la temática que tiene y que por ese entonces ya planeaba el especial de Halloween decidí retrasarla hasta hoy. Lo siento por la persona que me la pidió.

No encontré imágenes que quedarán con la historia así que tuve que generar algunas con IA, espero que no les moleste.

No tengo más que agregar así que cuídense porque esta temporada va a dar mucho miedo. 

Petición de Anónimo:

Podrías hacer una historia que tratara de una estudiante llamada Danitza por una broma se le rompe su casillero, le asignan uno antiguo con el numero 666, pero su mejor amiga Jessica le advierte que no tome ese casillero por que ay rumores de que esta embrujado, pero Danitza no cree en supersticiones. Después de clases ella va a su casillero pero estando a solas lo abre y de el se abre un portal al inframundo ella queda e shok pero antes de que pueda pedir ayuda del portal sale Gatso un fantasma que la posee para poder escapar del inframundo, ahora ese perverso fantasma es libre para poder hacer travesuras ahora siendo una increíble y pulular adolescente sin que nadie sospeche de el.

El casillero

A Danitza le gustaba bromear con sus compañeras, todo empezó con cosas sencillas como esconderles la mochila o pintando sus hojas de apuntes, pero la escala iba creciendo cada vez más hasta que después de unos meses de haber iniciado esas bromas se habían salido de control.

Ya no eran simples cosas, se habían cortado el pelo, roto celulares e incluso robado la ropa interior.

—No crees que esto ya llego muy lejos —le dijo Jessica, la mejor amiga de Danitza cuando esta estaba en medio de su broma más reciente.

—Así nos llevamos. Ellas entienden esto y nos aguantamos. Además, un poco de diversión no mato a nadie.

La chica había colocado con mucho cuidado botes de pintura encima de la puerta del salón de clases. Sabía que las chicas después de clase siempre iban a ese salón para platicar. No era la broma más elaborada del mundo, pero su simpleza la hacía atractiva.

Ella y Jessica se ocultaron detrás de los pupitres esperando el momento, cuando las chicas entraron Danitza jalo el cordón y tres botes de pintura cayeron sobre ellas.

Las chicas quedaron bañadas en rojo, amarillo y café.

—Jajajajaja —rió Danitza— superen eso.

Y vaya que las chicas se lo tomaron en serio. Una semana después Danitza iba con Jessica caminando por el pasillo, se dirigían a clase de historia. Pasaron por su casillero, pero cuando lo abrió ambas estudiantes casi se mueren de un susto.

El casillero exploto y todas sus cosas volaron el mil pedazos.

—¡Dani! ¿estas bien? —grito Kevin que corrió en su auxilio.

—E… estoy bien —dijo la chica en shock. Estaba sentada en el piso. No sabía si se había caído del susto o de la onda de expansión de la explosión.

—Toma mi mano.

Kevin y Danitza estaban enamorados, todos los sabían menos ellos dos. Solo era cuestión de tiempo para que empezaran a salir, pero aún no llegaban a eso.

En la esquina del pasillo pudo ver como las chicas se reian de la escena.

—Vamos con la directora, esto no puede seguir así —dijo Kevin a Danitza y Jessica.

—No. Así nos llevamos. Solo hay que limpiar esto y todo estará bien.

Intentaron rescatar todo lo que pudieron, pero ninguna de las cosas de Danitza sobrevivió a la explosión, si siquiera el casillero.

—Ya no hay más casilleros disponibles. Vas a tener que llevarte las cosas en una mochila por toda la escuela —le decía una de las encargadas de la escuela— aunque… mira según el sistema aún queda un casillero. Nadie lo ha usado en años.

—Lo tomó —dijo la chica antes de que cambiara de opinión.

Fue con su amiga y su enamoramiento a ver el casillero.

—No puedes tomarlo —dijo Jessica con miedo— es el famoso casillero 666. Nadie que conozca lo ha usada jamás, esta embrujado.

—No me digas que crees en esas cosas —se burló Danitza.

—A mí me da mala espina —replico Kevin.

—Es solo un casillero, yo no creo en esas cosas.

+++++++++++++++

Al termino de las clases todos se fueron a sus casas, menos Danitza que ya estaba pensando en una nueva broma para vengarse.

—Será más grande y mejor. Será la madre de todas las bromas.

No quedaban alumnos en los pasillos, ella camino directo a su nuevo casillero. Estaba desgastado, nadie lo había usado en años. Había rumores que circulaban por ahí pero que nunca los creyó.

Abrió la pequeña puerta esperando que pasara algo y no sucedió nada.

—Sabía que era mentira —susurro.

De repente una ráfaga de aire la golpeo, todo lo que había en el pasillo salía volando por la fuerza del viento y dentro de casillero se abría lo que parecería un portal rojo.

Salían rayos de ese portal y de pronto una ráfaga fantasmal salió disparada hacia Danitza, entro a su boca.

La chica intento escupirlo, pero no pudo y entonces, quedo tiesa. No podía mover su cuerpo.

—Ahora es mío —escucho una voz dentro de su cabeza.

Danitza sintió que toda su esencia se volvió una esfera dentro de ella y entonces fue arrojada como un escupitajo dentro del casillero.

—¿Qué esta pasando? —gritaba dentro de ese portal en el casillero.

—Humana ilusa, soy Gatso. Un fantasma ancestral que estaba atrapado en el inframundo. Fui condenado a ese lugar hace mucho tiempo y gracias a tu incredulidad he podido escapar por fin.

—Regrésame mi cuerpo por favor. No quiero estar aquí me da miedo y hace frio.

—Lo lamento, pero no voy a dejar escapar mi libertad. No después de esperar tanto tiempo.

El fantasma cerro el casillero mientras la chica lloraba y suplicaba.

Gatso fue al tocador. Pudo ver su nuevo cuerpo por fin.

—Lastima que sea un hembra. Hubiera preferido ser un macho humano. Pero es mejor que seguir ahí dentro.

Reviso sus cosas y todo el lugar. Habían pasado casi 30 años desde que fue encerrado y el mundo había cambiado.

Se sorprendió al ver todos los avances tecnológicos que había, el celular, el internet y las redes sociales.

—Este mundo es muy interesante. Me va gustar vivir aquí. Jajajaja.

+++++++++++++++

Le costó trabajo, pero a base de preguntas a extraños pudo llegar a casa de la chica gracias a la dirección de su tarjeta de estudiante.

—Dani, deje la cena en la mesa —gritaba la madre de la chica sin saber que a la que le hablaba no era más su hija.

El fantasma se acerco a la mesa. Olió la comida y casi se desmaya al probarla.

—Hacía tanto que no comía nada. Como extrañaba esa sensación.

Siendo un espíritu sin recordar cómo era tener un cuerpo de carne empezó a comer a gran velocidad y usando las manos para meterse comida en la boca. No tardo mucho antes de quedar satisfecho.

—Maldito cuerpo. Los humanos femeninos no pueden comer mucho.

Fue a la habitación de la chica y empezó a revisar el teléfono de esta.

—Aquí esta la clave de mi supervivencia. Todos usan esta caja mágica, y si logro descifrar su uso podré saber lo que sea.

+++++++++++++++

Tal vez sus padres no pudieron notar la diferencia, pero Jessica sabía que algo andaba mal al ver a su amiga el día siguiente.

Gatso no sabía nada de ropa o higiene personal. No se había quitado el uniforme desde el día anterior ni se había bañado. Cuando era libre por el mundo antes de ser condenado al inframundo poseía a las personas solo por momentos, nunca supo como actuar como un humano funcional.

Ahora eso era lo que lo delataba frente a personas que conocían a la chica.

—¿Te sientes bien, Dani? —preguntaba preocupada Jessica— no estarás planeando otra de tus bromas ¿verdad? Después de lo que paso ayer con tu casillero yo pensaba…

—No. Yo deje eso atrás —decía Gatso sin saber bien a que se refería— Ahora solo quiero divertirme humana.

El fantasma no pudo ni aguantar una clase, a mitad de la explicación del profesor salió corriendo del aula, saltando y gritando por el pasillo. Compro dulces en la cafetería y se los trago sin masticarlos.

—Amo tener papilas gustativas.

En clases de deportes corrió como pollo sin cabeza, fue golpeada por pelotas y se cayó varias veces, pero Gatso solo sonreía. No se había sentido vivo en años.

—Parece que nadie ha notado la diferencia —le decía Gatso a Danitza.

Estaba solo sin nadie alrededor, abrió un poco el casillero para hablar con la antigua dueña.

—No puede ser verdad. Alguien lo sabrá. Estoy segura.

—¡Danitza! —grito Kevin mientras Gatso cerro el casillero de golpe.

—Hola humano. ¿Qué haces aquí? —le pregunto al chico que acababa de llegar.

—Dani, tenemos que hablar. Jessica y yo estamos preocupados por ti. Has estado actuando muy raro y creemos que debes de ir a que te revisen. No digo que estes loca ni nada de eso, solo que nos preocupamos por ti, yo me preocupo por ti.

El espectro formo una sonrisa en su rostro cuando se dio cuenta lo que estaba pasando. No podía engañarlo, pero sabía cómo hacer para desviar su atención.

—Yo te preocupo, es en serio. Yo también me preocupo por ti —dijo Gatso.

Y sin que el chico se lo esperara la chica quien creyó era Danitza se le lanzo y le dio un beso en los labios.

—Hay más de donde salió eso, guapo.

El chico conmocionado y feliz se alejo de ahí en las nubes, pensando en lo que acababa de pasar.

—Te dije que nadie se iba a dar cuenta —le dijo a Danitza al abrir de nuevo el casillero— tengo a tu novio comiendo de la palma de mi mano.

—¡Nooo! Aléjate de él. 

—Lo siento humana. Acostúmbrate a tu forma fantasmal porque nunca te devolveré tu cuerpo.

Solo que Gatso no sabía que en la esquina del pasillo Jessica había estado escuchando y observando todo desde el inicio.

+++++++++++++++

Gatso pensó que había ganado.

Le tomo pocos días hacerse cargo de su nueva vida. Aprendió a comer como un humano normal, a actuar como una señorita y continuo con la rutina de la antigua Danitza, y eso incluía las bromas y travesuras que hacía.

Solo que ella a diferencia de la chica era más cruel y sádica. Sus bromas rozaban lo ilegal. Muchas veces las chicas estuvieron a punto de tener secuelas graves.

Uno de los placeres que descubrió fue el helado. Amaba probar sabores nuevos todos los días, era su rutina diaria.

Como casi no veía a sus padres estos no notaban nada raro en su hija y tenía a Kevin comiendo de la palma de su mano.

Sin embargo, Jessica sabía la verdad y quería recuperar a su amiga.

Un día mientras Gatso estaba ocupado con otras cosas espero a que todos se fueran de la escuela para ir al famoso casillero 666.

—Dani ¿eres tú? —dijo al abrir la puerta.

—Jess. Eres tú, de verdad.

—No tengo mucho tiempo. Sabía que algo andaba mal y los escuche hablar el otro día. Hable con una tía lejana y me dijo que podía hacer para recuperar tu cuerpo. Solo escucha atentamente.

Danitza tuvo que esperar varios días más, el plan no era difícil, pero requería ciertos ingredientes para poder llevarlo a cabo.

—Dani tenemos que ir. Es el mejor de toda la ciudad —le decía Jessica al cuerpo de su amiga que ahora habitaba Gatso.

—No había escuchado de ese lugar. Y yo conozco todos los lugares de la ciudad.

—Es el mejor helado. Es con leche importada de Rumania y es un helado de Filipinas, es mitad helado mitad malteada.

—Se escucha delicioso. Me convenciste, ¡vamos!

Las chicas fueron a la otra punta de la ciudad junto con Kevin.

Era un pequeño local, con un cartel escrito con marcadores.

—No creo que sean tan buenos.

—Las apariencias engañan. Vamos.

Se acercaron al mostrador. Una mujer de mediana edad estaba atendiendo. No había clientes, parecían los únicos en ese lugar.

—Dame uno de fresa, para Kevin uno de vainilla y para mi amiga dale el especial de la casa. Se que le va volar la cabeza.

La encargada preparo cada uno de ellos y se los entrego.

—Disfruten —les dijo la mujer.

Gatso no espero a que terminara de hablar porque empezó a comerlo con desesperación. Los helados eran su adicción.

—No voy a negar que sabe rico, pero… —se detuvo a mitad de la frase, su estómago empezó a rugir. Se sentía mareado y de repente escucho una voz en su interior.

—Regresé hijo de la… —era Danitza hablando.

—Pero como…

—Fue más sencillo de lo que parece. Mí tía sabe de esas cosas así que cuando le conté mi problema me dio una pequeña ayuda.

—Reunir los ingredientes para traspasar la esencia de Danitza a algo físico fue difícil. Convertirla en un helado y llevarte para que te lo comieras fue la parte sencilla —dijo la encargada, quien resulto ser la tía de Jessica.

Gatso sentía que toda su esencia se juntaba dentro del cuerpo y entonces Danitza recuperando el control vomito a Gatso y lo expulso de su cuerpo.

—Que asco —dijo Jessica.

—Jess te extrañe tanto. Gracias, gracias —dijo Danitza abrazando a su amiga.

—Aléjate, hueles a vomito.

—¿Qué acaba de pasar? —pregunto un confundido Kevin.

—Toma —Danitza golpeo al chico— esto es por no darte cuenta de la verdad, y esto… —después le dio un beso en la mejilla— es porque te extrañe también.

Las tres mujeres le explicaron todo al chico. Era algo tan extraño pero que le daba sentido al comportamiento de Danitza.

—Quieres decir que estuve besando a un fantasma en tu cuerpo todo este tiempo.

—Bueno, ahora puedes besarme a mi de verdad. Te amo Kevin, quiero ser tu novia. No quiero perder ni un minuto más.

Los enamorados se besaron dejando a Jess y a su tía solas frente al vomito.

—Entonces esa cosa es Gatso.

—Sí, ahora tiene forma física, aunque no como él la esperaba. Amo tanto el helado y la nieva que se transformó en eso.

—No deberíamos de hacer algo…

—No, déjalo. Nunca más volverá a molestar a nadie.

Los cuatro se alejaron dejando ese charco de vomito ahí tirado.

Unos minutos después una mosca se acerco y probo un poco del líquido. Gatso entro a su cuerpo y se apodero del insecto volador.

—Me las pagaran. Me vengaré de ustedes algún día. Solo esperen a que obtenga un cuerpo humano y sufrirán la ira del gran Gatso.

Pero el resto del mundo solo escucho “bzzbzzzbzum”.


FIN.